Los besos disidentes

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TEXTO FRANCO GIORDA

FOTOGRAFÍAS FRANCO GIORDA, PABLO RUSSO

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En los últimos días, dos besazos tuvieron lugar en Paraná para repudiar actos homofóbicos. El primero se realizó frente al Instituto Cristiano Evangélico Bautista Pastor Enrique Marconi en rechazo a una guía discriminatoria que la institución (pública de gestión privada) repartía entre los estudiantes. El segundo encuentro se hizo para denunciar el accionar de la policía que ordenó a una pareja de varones dejar de besarse mientas estaban en la plaza Alvear.

Así, durante abril, los besos disidentes pusieron en evidencia un ambiente atravesado por la discriminación y la censura. Fueron las caricias labiales entre jóvenes del mismo sexo las que lograron visibilizar la opresión que vive el colectivo LGTB en la sociedad contemporánea de Paraná.

Quienes unen sus labios modifican la química de sus cuerpos, alteran sus estados perceptivos e, incluso, alcanzan la sensación de ingravidez. Esa experiencia, placentera y saludable, se torna un acto de rebeldía si está protagonizada por sujetos que no hacen caso a la heteronormatividad. La segregación y la reprensión señaladas son muestras de que la libertad de besarse no es aceptada para todos. Ante esto, la respuesta de los hostigados fue organizar una fiesta de besos bajo los colores del arco iris.

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ESPACIO PÚBLICO. «No estábamos haciendo nada excesivo. Nos estábamos besando de una manera muy tierna», dijo Nacho a 170 Escalones en relación a la orden que recibió de un policía para que deje de besarse, el pasado 23 de abril. La excusa del uniformado fue que «había criaturas en la plaza», contó el joven y agregó: «Le contesté que lo iba a dejar de hacer pero que el planteo era una estupidez porque yo no tengo porqué esconderme. Él se disculpó y dijo que no era homofóbico pero que le estaban pidiendo por la radio que nos llame la atención. En un momento me dijo que no había problema que nos besemos si íbamos de noche».

Frente a esto, Nacho planteó: «¿Por qué me tengo que esconder? Yo no tengo horarios para dar besos. No sé si le dijeron por la radio o fue una vieja la que le pidió que nos dejemos de besar, pero me parece que tiene que parar este homoodio. Veo que una gran parte de la sociedad respeta y acompaña a los homosexuales, pero también veo que desde el Estado hay algo que no está funcionando. No estoy pidiendo que me hagan una fiesta por ser gay, lo único que pido es respeto y también un poco de empatía porque somos un colectivo oprimido que la pasamos mal en un montón de contextos sociales y esto me parece demasiado».

El día del besazo en la plaza, Sebastián, otro de los participantes, habló sobre la potencialidad del acto: «El beso significa unión, significa amor, significa confianza, significa libertad. Entonces, cuando vamos a la práctica de algo tan simple, que todos hemos hecho, que es darle un beso a la persona que queremos, a la persona que amamos o que vemos atractiva, demostramos que somos libres; pero vemos que el beso no está permitido para nosotros. Me parece que el beso es reprimido para decirnos que no somos libres para eso. Entonces, nosotros nos visibilizamos, justamente, con un beso. Demostramos que hasta en lo más simple queremos ser libres. No queremos que nos impongan con quién besarnos o con quién tenemos que estar. Esto se traduce a todos los planos de la vida. Entonces, un besazo es importante porque demuestra que somos libres y que lo venimos a hacer al mismo lugar donde se lo reprimió».

Finalmente, señaló que «no solamente queremos una ley de matrimonio igualitario, una ley de identidad de género y educación sexual en las escuelas, sino que también queremos estar en una plaza tranquilos dándonos un beso como cualquier persona heterosexual».

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EDUCACIÓN. Apenas unos días antes, el viernes 13, había tenido lugar el primer besazo en la puerta del mencionado Instituto Cristiano Evangélico Bautista de Educación Media. En esta ocasión, se rechazó la guía ¡Cuidado! llegaron los adolescentes, de los pastores mediáticos José Luis y Silvia Cinalli, que el establecimiento distribuyó a los alumnos. Entre otras cosas, el texto afirma que «nunca trates de asistir a un homosexual tu solo. Hazlo junto a dos o tres personas más; si involucra ambos sexos mejor. Evita encuentros prolongados y en lugares privados».

La manifestación fue organizada por jóvenes menores de 20 años. Una de ellas es Sol, quien contó a este medio que «era miércoles en la noche, estaba mirando el noticiero y vi lo de la guía homofóbica y la verdad que no me dieron ganas de quedarme sin hacer nada. Entonces, hice unas “historias” en Instagram para explicar lo que había pasado y con mi compañero Rami nos propusimos armar algo. Así es que se nos ocurrió el besazo y salió».

Por su parte, Ramiro agregó que «lo del besazo surgió porque el 13 fue el Día Mundial del Beso. A pesar de que ese día no había buenas condiciones climáticas estuvo bastante bueno. Se llenó de medios. Tuvo mucha repercusión. Logramos el cometido de hacernos ver. No queríamos dañar el colegio ni reclamarle a nadie en específico. Queríamos dar a conocer que quienes repartían ese panfleto estaban haciendo algo discriminatorio. Nosotros no somos distintos, ni tenemos menos derechos que ellos».

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PROYECTO. Los mismos jóvenes lograron que los concejales de la capital entrerriana aprobaran en la sesión del jueves 25 un proyecto que repudia el contenido de la guía señalada. El texto de la iniciativa considera que el material es «discriminatorio por su contenido homofóbico, transfóbico, confuso, violento, carente de soporte científico-disciplinario y el mismo no se encuentra aprobado por el Consejo General de Educación para su utilización dentro del ámbito educativo de la provincia».

El pronunciamiento de los ediles apela a las leyes de Actos Discriminatorios, de Identidad de Género, de Educación Sexual Integral («que no es respetado en el 90 % de los colegios de la ciudad de Paraná», según se sostiene), y declaraciones de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, de la Convención de Derechos del Niño y de la Carta de las Naciones Unidas.

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ESTÉNCILES. La necesidad de visibilizar los besos también llegó a los muros de las calles. Recientemente, han aparecido varias estampas pintadas con plantillas de perfiles de personas besándose. Sean en vivo o representaciones con pintura de aerosol, los besos atraviesan la ciudad como fantasmas que perturban el orden patriarcal.

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Comentarios (1)
  1. chury chemin dice:

    ….sobre eso, al, tampoco he visto besarse, a nadie ,en las disco cada cual por su lado,,ni se miran,,si?-soy de la Epoca del bolero,,allì apretaditos ,a la salida , a casa,,Con la libertad sexual ,,esa urgencia no existe,Hace mucho tiempo que no veo arrinconados a dos.Hoy se explota mediaticamente cualquier cosa,,se arma en dos minutos un revuelo,
    Pero si se està seguro de lo que es la libertad ,serenamente se ignora a la quejosa ,..y punto,,Lo mismo pasa con otras explosiones , es una exposiciòn per se,,,dura poco,,,

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