21 de abril de 2024

Una memoria contagiosa

  • TEXTO PABLO RUSSO

 

 

Antonio Gustavo Labriola es un entusiasta lector de diversos géneros literarios y espectador de cine empedernido. Y se ha decidido, con la edición de Los libros y el cine (Dunken, 2021) a compartir sus remembranzas culturales. Esta primera publicación se completa ahora en La memoria sin límites (Grupo Editorial Sur, 2023), con otras obras no compendiadas en el primer tomo, si bien cada uno puede ser abordado sin necesidad del otro.

Declara Labriola en su prólogo: «Debo decir que cuando leo o veo un film siempre lo hago con la consigna de creer en lo que se relata, por más fantasiosa que sea la historia. Pienso que tanto la literatura como el cine, además de entretener, sirven para conocer culturas, ideas y perspectivas de vida». Aclara que cuando lee no lo hace de corrido, sino que se detiene constantemente para analizar lo leído, y participa de la premisa de que las salas de cine son un lugar irreemplazable para ver películas por la posibilidad de abstracción que producen.

 

 

Estos recuerdos desordenados y caóticos vienen acompañados por las vivencias y efectos que han producido en su persona. «Leyendo y viendo películas he tenido la mayor de las gracias, he sido feliz», confiesa.

Antonio Gustavo Labriola nació en Concordia, en 1962. Es contador público de profesión, con una extensa trayectoria en la actividad privada y pública. Ex presidente de Fogaer y secretario de Hacienda del gobierno provincial. Tiene un micro radial y escribe en las columnas «Entre páginas y pantallas» del diario El Heraldo de Concordia y «Escenarios, pantallas y lecturas» de El Diario de Paraná.

Labriola contagia con sus evocaciones. Quien recorra las páginas de La memoria… será posiblemente conducido a sus propias vivencias y circunstancias de visionado y lectura como una experiencia única de imaginar y vivir otros mundos e historias. El itinerario propuesto no es enciclopédico ni tampoco erudito: el autor expone, con una escritura amena, un repaso por aquello que lo ha nutrido desde la niñez hasta el presente. Ganan densidad estos relatos cuando, en varias ocasiones, vienen acompañados por las circunstancias de tiempo y lugar en el que ocurrieron. En ese sentido, el libro no exhibe únicamente argumentos y datos generales, sino que recupera momentos de esplendor de la gran pantalla, anécdotas, personajes únicos y situaciones concretas.

Desde los cines de Lavalle (en Buenos Aires), pasando por antiguas librerías de Concordia hasta tecnologías obsoletas como el VHS y sus expendios en desvanecidos videoclubes generaron hábitos que son contados con pasión y, a veces, la nostalgia de un presente más individualista en sus consumos culturales. En La memoria… Labriola reconstruye un pretérito de grandeza cinematográfica en grandes salas, durante las décadas del setenta y ochenta.

 

 

Además, el autor se permite otras evocaciones que lo marcaron: un partido de fútbol televisado en el que Marcelo Bielsa intervino como director técnico del Leeds; un destacado de series y otra de obras de teatro; o las escuchas de radio con los relatos de Víctor Hugo Morales de otras épocas. En uno de esos pequeños desvíos del tema central, evoca a un antiguo vecino que era radioaficionado y tenía un camión propalador con el que recorría Concordia. En estas páginas queda detallada la imagen de cómo ese hombre y el abuelo materno de Labriola se juntaba a escuchar radio Colonia.

Sobre este segundo libro, también escribieron la cineasta y guionista Inés de Oliveira Cézar y el guionista y productor Pedro Saborido. «La memoria, tema central para el cine y la fotografía, es también una obsesión para Labriola, cinéfilo, lector apasionado y curioso dispuesto a ensanchar los márgenes y recuperar el sentido de las imágenes fílmicas mientras sigue comunicando sus memorias en una trama personal única, una visión de mundos, algo muy parecido a lo que hacemos los cineastas y los escritores», dijo Inés. «Contar algo que nos hace felices puede ser un acto de vanidad. Pero en muchos casos se trata de una vanidad generosa: contar que se es feliz para invitar al otro a que también lo sea. De esto se trata el libro», comentó Saborido.

La memoria sin límites tiene como una de sus dedicatorias «A la memoria de los treinta mil, por tantas utopías truncadas» y cierra con un poema del autor dedicado a las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo y otro a los asesinados por la última dictadura cívico militar. La obra será presentada el jueves 20 de abril a las 19 en La Vieja Usina (Gregoria Matorras de San Martín 825), con la presencia de Inés de Oliveira Cézar y la invitación a una charla posterior.

 

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