14 de junio de 2024

Un ranking de películas sobre periodismo

TEXTO PABLO RUSSO

FOTOGRAFÍA PERIODISTAS EN EL CINE

 

 

Los guarismos de encuestas suelen ser atractivos, sea para conocer tendencias, cotejar coincidencias con el pensamiento propio o criticar y no acordar con las mayorías. Un nuevo ranking llama la atención del mundo cinéfilo y también de la prensa: impulsado por el portal Periodistas en el cine, se dieron a conocer los resultados de las mejores películas sobre periodismo según un relevamiento internacional. Como era de esperar, El ciudadano Kane (Orson Wells, 1941) y Todos los hombres del presidente (Alan Pakula, 1976), obtuvieron los primeros lugares entre 200 seleccionadas.

La vida y obra de Charles Foster Kane y su imperio mediático obtuvo 315 votos, mientras que el thriller de Pakula que cosechó 242. Completa el podio Spotlight: en primera plana, largometraje de Tom McCarthy, con 206 votos. La lista sigue con The Post (2017); Network (1976); Zodiac (2007); Good Night, and Good Luck (2005); Frost/Nixon (2008) y Cidade de Deus (2002), en los diez primeros puestos.

 

  

 

El sitio autogestivo, que propone un recorrido exhaustivo en español sobre la representación del periodismo en pantalla grande, consultó a más de 450 periodistas, escritores, directores, actores, actrices y académicos de una veintena de países. Además de la encuesta, la web tiene una enorme base de datos interactiva que permite explorar 3200 títulos e incluso linkea con servicios de steaming donde poder encontrarlos. La iniciativa es de los periodistas argentinos Federico Poore y Manuel Barrientos.

«¿Por qué la industria cinematográfica pone a jugar a sus mejores figuras en la construcción de una mirada sobre el rol que ocupan la prensa y los medios de comunicación? ¿Qué tipo de periodista construye el cine en cada etapa histórica? ¿Qué papel le asignan las sociedades al periodismo y cuál es la contribución del cine en la construcción de esos imaginarios?», se preguntan los autores.

Barrientos es licenciado en Comunicación de la Universidad de Buenos Aires. Sus artículos han sido publicados en Página/12, Ámbito Financiero y Revista Debate, entre otros medios. Escribió los libros 2001. Relatos de la crisis que cambió la Argentina y Quién construye qué agenda. Coordinó las áreas de Comunicación del Espacio Memoria (ex ESMA) y de la Secretaría de Derechos Humanos de la provincia de Buenos Aires. En su tesis de graduación investigó las representaciones acerca de la figura del periodismo y los medios de comunicación en el cine de Hollywood de los años ‘90.

Poore es licenciado en Comunicación de la Universidad de Buenos Aires y magíster en Economía Urbana por la Universidad Torcuato Di Tella. Trabajó como redactor y editor en las redacciones de Página/12, Revista Debate y Buenos Aires Herald. Sus artículos aparecieron en Clarín, La Nación, Ámbito Financiero y en las revistas Playboy y Noticias. En 2014 escribió El poder del juego. El gran negocio de la política argentina, explorando los vínculos entre el poder político y los dueños de casinos. En su tesis de grado analizó el imaginario social de los comunicadores en Argentina.

 

 

«La idea arrancó en el año 2000, como una tesina de grado para la carrera de Comunicación en la UBA. Por sugerencia del docente, guionista y documentalista Sergio Wolf, la tesina se centró en las formas de representación en el cine de Hollywood de la década del noventa acerca de la figura del periodista y los medios de comunicación», le señaló Barrientos a 170 Escalones. «A diferencias de lo que había sucedido en los ‘70 y ‘80, las películas tenían una mirada más cínica y desencantada acerca del periodismo, como se veía en Asesinos por naturaleza (Oliver Stone), El cuarto poder (Costa Gavras) o Mentiras que matan (Barry Levinson). Y los héroes que aparecían en películas como El informante (Michael Mann) o Crimen verdadero (Clint Eastwood) eran reporteros de la vieja guardia que debían enfrentarse a sus editores para poder publicar sus notas. En cambio, los medios de comunicación eran mostrados como omnipotentes y omnipresentes en obras emblemáticas de esos años, como The Truman Show (Peter Weir). La idea de avanzar con esa investigación y expandirla a otras etapas históricas siempre quedó flotando y en julio de 2020 arrancamos a trabajar en un proyecto que, al principio, creíamos que iba a abarcar unos 200 o 300 títulos y fue creciendo hasta convertirse en una gran base de datos que tiene hoy más de 3.000 películas de todo el mundo y de distintos momentos históricos, desde la serie de cortometrajes de George Méliès sobre el caso Dreyfus de 1899 hasta nuestros días», amplió.

Barrientos afirmó que la representación popular del periodismo «ayuda a la creación de imaginarios en torno al oficio, sus luces y sombras y qué se espera de quienes lo ejercen. Para aquellos que nunca lo ejercieron ayuda a hacerse una idea de cómo se produce una noticia, cómo son las dinámicas (laborales y personales) en una redacción, cómo los y las periodistas manejan la relación con sus fuentes. En algunos casos, como en Todos los hombres del presidente, hasta puede servir para aumentar la matrícula en las universidades de comunicación o periodismo. En otros, como en el caso de Nightcrawler y muchas otras, a echar un manto de sospecha sobre la integridad de quienes lo ejercen».

Cine y periodismo se cruzan desde el surgimiento de esta forma expresiva cinética a finales del siglo XIX. Un de las claves del trabajo de Poore y Barrientos es analizar cómo se representaban a las trabajadoras y los trabajadores de los medios de comunicación en las películas, a veces como héroes, otras como villanos o cínicos desencantados, dentro de un gran abanico de posibilidades.

Es previsible que -al igual que lo que ocurrió con la encuesta sobre cine nacional de 2022 que impulsó la visibilidad de las cuatro revistas que la llevaron adelante- Periodistas en el cine aumente su tránsito virtual. «Por el momento hemos tenido principalmente muchas visitas de académicos de distintas universidades del mundo, que desde el año pasado lo comenzaron a utilizar como material de consulta. También hemos tenido sugerencias de especialistas y cinéfilos para ir sumando distintas películas -en especial, latinoamericanas- que aún no estaban en nuestro archivo», compartió Barrientos, quien también anticipó lo que se viene: «Ya recibimos invitaciones de distintas universidades para hacer charlas y presentaciones. También estamos planificando la publicación de una serie de libros, aunque todavía no hemos contactado con ninguna editorial. Y queremos generar ciclos de cine o secciones en el marco de festivales dedicados al cruce del cine y el periodismo».

 

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