24 de julio de 2021

Lo nuestro es puro teatro

TEXTO PABLO RUSSO

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Después de muchas idas y vueltas, suspensiones, aislamientos, restricciones y vuelta a la presencialidad, el teatro independiente y autogestivo de la capital entrerriana despliega una oferta variada en sus diversas tablas. Aquí, un recorrido por propuestas de julio y expectativas para lo que se viene -es decir, lo que resta- de 2021.

 

 

En Saltimbanquis (Feliciano 546) anuncian la visita de dos grupos amigos con puestas que posibilitan la reflexión sobre la historia del pueblo argentino. Este viernes 9 a las 20 se presenta Aquél mi pueblo, de Agustín Gibert, propuesta del Grupo Takuaral de Federación, en la que actúan Sivlia Gibert y Darío Ocaranza, con técnica a cargo de Luciana Burns. La obra cuenta la historia del traslado de Federación y cómo sus pobladores vivieron el desarraigo compulsivo. Aquél mi pueblo lleva más de tres mil funciones y fue ganadora de la Fiesta Nacional del Teatro 2004.

La Razón Blindada, que está basada en una historia real de Arístides Vargas, se presenta el sábado 10 a las 20 en Saltimbanquis. Interpretada por Juan Gibert y Darío Ocaranza del grupo Teloneros, consiste en una experiencia estética que reúne a actores de San Salvador y Federación para narrar la historia de dos presos políticos durante la dictadura militar que intentan sobrevivir al horror de la tortura con la creación de un mundo paralelo.

La realización de estos eventos cuenta con el apoyo del Ministerio de Cultura de la Nación y El Instituto Nacional del Teatro. La entrada será con modalidad a la gorra, la capacidad es limitada y se llevará a cabo con reserva previa al 3455-469578.

 

 

Además, en este espacio las presentaciones están previstas para el resto de julio con Estación Curupí, del Grupo de la sala Saltimbanquis (16, 17, 23, 24 y 25 de julio a las 20:30), y otras funciones para infancias entre semana como El show de Cartoncito (lunes 12 a las 16), Una historia despistada (con Verónica Spahn y Leandro Bogado, martes 13 a las 16), Picnic criollo, de la Compañía Teastral (Paula Righelato y Ezequiel Caridad, miércoles 14 a las 16) y Bigote de novia, del grupo La Rueda Teatro (por Daniela Osella y Pablo Vallejo, jueves 15 a las 16). El martes 20 a la misma hora, el Grupo Saltimbanquis ofrece Montoto y Magoya salvando sonrisas, interpretado por Verónica Spahn y Leandro Bogado, con dirección de José Carlos Vicentín y la asistencia técnica y producción de Jimena González.

«Las expectativas de acá en más es que este es un año bastante más amable que el anterior, por supuesto que preocupa, que se hace largo y que por momentos generan mucha angustia las idas y vueltas, pero dentro de todo hemos podido trabajar y generar actividades», le dice Carlos Vicentín a 170 Escalones. «Somos muy positivos respecto al futuro que se avecina, pensando en que las vacunas van a hacer efecto, va a venir el calor y el virus se sienta más débil. Creemos que volveremos a esa normalidad que tanto ansiamos», comparte. «Estamos con muchísimas funciones, algo que veníamos pensando anteriormente a la pandemia, que era acondicionar el espacio tanto para niños como para adultos. En eso estamos dentro de lo que podemos avanzar, siempre con ideas pergeñando la posibilidad de brindar un mejor servicio con las propuestas culturales. En todas damos lo mejor que podemos y a nivel general pensamos que se vienen tiempos mejores», agrega.

 

 

Nadia Grandón se presentará los domingos de julio a las 20 en Casa Boulevard/Sala Metamorfosis (Ituzaingó 80) con Todo verde, un relato teatral que se propone como una tragedia mínima, casera, artesanal, un monólogo. Teatro de voces que hablan solas y buscan sentido en la deriva: la historia de una muchacha de pueblo, repostera, a la que irrumpe en su vida rutinaria y solitaria la llegada de Claudia, su nueva vecina que provoca un quiebre trascendente en su vida.

La actuación de Nadia deviene de un proceso de dirección de Lito Senkman y de ella misma, con Beto Lescano como técnico, asesoramiento en vestuario y asistencia de producción de Soledad Salvarredy, fotografías de Sergio Otero, trailer de Floriana Lazzaneo y diseño gráfico de Natalia Hallam. El valor de la entrada es de 400 pesos y las reservas se hacen al 0343-155040901.

 

 

Teatro del Bardo sube a escena con el estreno nacional de El rastro. Tras la huella de Isidro Velázquez, el sábado 17 domingo 18, sábado 25 y domingo 25 de julio, a las 21. Con dirección de Gabriela Trevisani y la actuación de Toño López, estas presentaciones forman parte del Ciclo Escuela Abierta y la última función incluirá streaming. El unipersonal cuenta, en primera persona, la vida y muerte del último bandido rural argentino, desde su nacimiento en Mburucuya, Corrientes, su traslado a Chaco donde se transforma de hombre de familia bueno y trabajador en la persona más buscada del país, hasta su asesinato en una emboscada a manos de la policía del Chaco para luego convertirse en un santo popular.

La ficha técnica de El rastro… se completa con la dramaturgia de Belisario Ruiz; objetos de Edgardo Lara y Laura Sosa; diseño de luces de Gabriela Trevisani; operación técnica de Alejandra Florenza; vestuario de Dani Rudel; diseño gráfico y fotos de Nati Hallam; y producción general de Teatro del Bardo. La Escuela del Bardo funciona en Almafuerte 104 bis, el valor de la entrada es de 500 pesos o dos por 800. Estudiantes y jubilados 2 por 1. Reservas al 342 6316752.

«Las expectativas para la segunda mitad de este 2021 son muchas. Esperamos que las restricciones hayan de alguna manera quedado atrás al menos para el sector cultural y así poder establecer una propuesta o una cierta cantidad de propuestas para lo que resta del año que nos permita volver a encontrarnos con el público y con los artistas que circulan por el espacio de la Escuela del Bardo y con los talleres que brindamos en la misma», le cuenta Walter Arostegui a este medio. «Si bien es cierto que va a costar arrancar nuevamente a convocar gente y demás, estamos muy esperanzados de una vez que se normalice la cuestión de la vacunación las personas se acerquen a las obras y a los talleres», añade Walter. Durante las intermitencias impuestas por las restricciones, el grupo se dedicó a poner en condiciones la sala para cumplir con cuestiones protocolares y también para producir nuevos espectáculos como este que estrenan en julio.

 

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