29 de noviembre de 2021

La ruta de las bicis

TEXTO Y FOTOGRAFÍAS PABLO RUSSO

 

 

En un domingo de sol puede haber más bicicletas que vehículos a motor en la ruta que va de Oro Verde hacia Estación Racedo. Con su asfalto reciente, el camino entre parcelas primaverales de trigo se extiende más allá de Oro Verde, por la variante que llega desde Paraná por avenida Zanni, que muta su nombre a De los Cisnes, y continúa bordeando la parte trasera de la arboleda de la Escuela Normal Rural Juan Baustista Alberdi.

 

 

El primer tramo de siete kilómetros lleva hasta Tezanos Pintos, caserío tranquilo que años atrás tuvo su publicidad a partir de la leyenda de una supuesta casa embrujada cuyo mito sostenía que había un tesoro o acaso el fantasma de Eloísa Moritan, antigua habitante. Lo cierto es que la construcción fue derrumbada este año y solo quedó en pie una arcada. El único sonido ambiente en Tezanos Pinto ese día de descanso es el chamamé que suena lejano desde la vieja estación, que como las demás construcciones ferroviarias de esa línea en desuso, es utilizada como vivienda por personas que la necesitan.

 

 

Villa Fontana es el siguiente poblado. En toda la zona, al igual que en la Aldea María Luisa (sobre la Ruta 12), dominan los silos del Grupo Bolzán. El acopio de cereales transforma el paisaje en los días de semana, cuando suelen recibir más de un centenar de camiones por día. Un barrio recién estrenado crece detrás de la antigua iglesia. La vía del tren serpentea el derrotero que continúa hasta Villa Gobernador Luis Etchevehere, más conocido como Las Delicias por su escuela agrotécnica. El club El Fortín (una canchita de fútbol) y la plaza con un viejo tractor pintado de rojo, en el que juega la gurisada, son sus atractivos.

 

 

La ruta desmejora rumbo a General Racedo. Allí el mundo de los granos deja espacio al dominio avícola. Antes de entrar al pueblo, se pasa por las imponentes instalaciones de Calisa S. A., integrante del Grupo Motta. La calle central podría ser locación de cualquier filmación que busque escenarios de pueblo antiguo, si bien en las cuadras hacia el sur las edificaciones son más recientes. La esquina de General Urquiza y Avenida Progreso presenta una arcaica construcción modernizada, el hotel y fonda Barolo. Racedo bifurca las carreteras: Sur Este hacia Crespo o Sur Oeste hasta Libertador San Martín; ambas sobre la Ruta 131.

 

 

Ese pequeño vagabundeo de no más de cuarenta kilómetros mediando entre las Rutas 11 y 12 hacia el sur del Departamento Paraná, invita a perderse campo adentro entre lomadas y sembrados; y a sentir un dejo de lejanía con la urbe, a pesar de su corta distancia de la capital entrerriana. Por algo, es uno de los trayectos preferidos de los ciclistas zonales.

 

 

 

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