29 de noviembre de 2021

La cultura dio un paso al frente

TEXTO Y FOTOGRAFÍAS JOHANNA PELTZER

 

 

Con la aprobación de la Ley de Teatro Independiente en el senado provincial y la media sanción de la Ley de Fomento Audiovisual, Entre Ríos se posiciona como una provincia donde el impulso, realización y promoción de producciones culturales se afianzan para llevar adelante una reparación histórica hacia un sector que siempre tuvo el camino intrincado. La sesión del miércoles 20 de octubre fue seguida por los teatristas desde una carpa situada sobre plaza Mansilla, a través de tres televisores que transmitían la discusión en senadores. Cuando se aprobó la Ley, festejaron con aplausos y abrazos este logro colectivo.

 

 

 

El proyecto para los teatreros se gestó en plena pandemia, tras usar como base uno del año 2012. Las reuniones eran virtuales y conectaban desde la costa del Paraná hasta la del Uruguay. Luego de que el colectivo de trabajadores del teatro y la Secretaría de Cultura de la Provincia alcanzaran el consenso sobre ciertos puntos, fue la diputada Stefanía Cora quien con el aval de otros 14 legisladores lograron presentarla.

«Es una alegría enorme poner en valor una lucha que viene hace 20 años, pero sobre todo reconocer a la cultura como un derecho humano para toda la sociedad entrerriana. Esto también es una política de arraigo, porque estamos convencidos que necesitaban este apoyo para quedarse aquí, en Entre Ríos, y poder llevar adelante su actividad en su región», aseguró Cora. «La democratización y federalización de las decisiones en las políticas culturales es muy importante, por eso es para destacar la creación de un consejo asesor que discute directamente con el Ejecutivo las medidas para el sector», agregó Francisca D’ Agostino, secretaria de Cultura de Entre Ríos.

Confeccionar un consejo provincial y un padrón; declarar la actividad teatral independiente de interés público; promoverla a través de concursos, festivales y muestras; garantizar la protección de las y los trabajadores; y fomentar la paridad de género en el sector son algunos de las cuestiones más destacados de la norma dispuesta a impulsar la industria cultural. ¿Quién será el responsable de garantizar esta batería de medidas? El Estado.

 

 

Línea directa con el Presupuesto

En Entre Ríos, el sector cultural nunca tuvo un capital estatal asignado directamente, por eso el antes y el después de una ley que destinará montos exclusivos para la actividad. «Los dos proyectos tienen un muy importante punto que es que se crea un fondo específico para ambos sectores. Esto aumenta los presupuestos de cultura indirectamente, ya que no son para la Secretaría, sino que van inmediatamente para el sector, entonces se garantiza el fomento exclusivo a la actividad. No son leyes vacías, son leyes que garantizan los fondos», indicó D’ Agostino.

«Siempre nos costó mucho como colectivo acceder a recursos. La Ley Nacional del Teatro vino a dar impulso a eso, pero esto llegó para completarlo. Somos sectores que con la pandemia pudimos dejar en evidencia el lugar que tiene la política cultural a largo plazo y, a la vez, son las organizaciones de teatristas quienes garantizan el acceso a la cultura de la provincia», manifestó Juan Kohner, actor e integrante de Oté Danán, la red de salas de la provincia que abarca 43 espacios autogestivos.

Ganas de subir el telón y salir a escena tienen todos, pero el foco está puesto en las posibilidades monetarias de hacerlo: «Esta ley nos va a permitir girar. En nuestro relevamiento tenemos más de 300 teatristas en toda la provincia y seguro son muchos más, pero no todos tenemos la capacidad adquisitiva de llegar a todos los rincones y eso es lo que esta ley va a permitir: fomentar el teatro donde no esté y fortalecerlo en donde sí», indicó Valeria Bassini de Gualeguaychú.

 

 

«Agarren una pala»

El flagelo que te manden «a laburar» lo han sufrido durante años, y hasta la actualidad, los actores, actrices y quienes ofician la cultura. «Esto es un reconocimiento a los artistas como trabajadores de la cultura y también como un sector que merece derechos, que merece que se le reconozcan las condiciones simbólicas y materiales de producción. Y además, es generar el acceso a la cultura como un bien común: cada ciudadano debe poder acceder a su propia cultura», expresó Ignacio Moná de Concordia.

«Es muy importante ser identificados en este rubro donde siempre hemos sido muy vapuleados, castigados y relegados. Tener una ley que nos contemple, nos proteja e incentive a producir a los que estamos y a los que vendrán es muy bueno. La Ley Nacional de Teatro fue aprobada en 1998 y hoy todos gozamos de ella, con esto pasará lo mismo», añadió Ezequiel Caridad, actor de Paraná.

La ley como mecanismo de legitimación: «En la provincia no tenemos ese reconocimiento a aquellos que ejercen el oficio. No tenemos crítica especializada, no tenemos premios específicos, sí hay festivales y algunos concursos, pero no hay algo que ponga en relevamiento la actividad. Esto, además de trabajo y oportunidades, generará un reconocimiento en el contexto social para que no se nos mande nunca más a agarrar la pala: somos gente que labura y mucho», cerró Kohner.

 

En sala de espera

Además de la aprobación de la Ley de Teatro Independiente, el Senado dio media sanción a la Ley de Fomento de Producciones Audiovisuales, otra lucha histórica de otro sector de la cultura entrerriana. «La industria audiovisual en Entre Ríos no sólo es muy buena, sino que genera mucho trabajo y está reconocida en el mundo entero. El año pasado tuvimos dos películas en el festival de San Sebastián de España y eso demuestra la calidad de las realizaciones audiovisuales», aseguró la secretaria de Cultura.

Pero no hay que irnos tan lejos: desde 2018, el Festival Internacional de Cine de Entre Ríos es una vidriera para que el público entrerriano pueda reconocer estas producciones locales, consumirlas y también difundirlas, sin mencionar el alcance internacional que esto genera. «Creo que hay un antes y un después del FICER. Ha servido muchísimo para impulsar este proyecto y al sector, y es la ventana al mundo. Tenemos muchísimos directores de primer nivel en Entre Ríos, por ahí lo que falta la formación de profesionales más específicos, que es lo que esta ley va a permitir», manifestó Pablo Blejer, productor audiovisual de Paraná.

«Siempre me gustó mucho lo que Jorge Coscia decía: “Una sociedad sin cultura es como una casa sin espejos”. Bueno, esto es empezar a poner espejos y empezar a vernos entre nosotros, nuestras historias, nuestros relatos y no sólo consumir historias foráneas. Nosotros tenemos nuestras escuelas, nuestros chistes y nuestra forma de hablar. Si no cuidamos el acerbo cultural, corremos el riesgo de perdernos», contó Sergio Mazza, presidente de la Cámara de Productores Audiovisuales de Entre Ríos.

Al igual que en el teatro, no existía ningún presupuesto asignado para el cine y el poder lograr la sanción completa (futura tareas de Diputados) será un punto de partida. «Hacer cine en Entre Ríos es hermoso pero lo importante es que genera mucho trabajo: por cada película contratás mínimo 100 personas entre técnicos, actores, actrices, extras y proveedores de lo audiovisual y otros sectores que jamás pensaron ser parte, como hoteles, gastronomía o transporte. El rubro audiovisual atomiza todos los recursos donde se filma y eso es importante para dinamizar la economía también. Esperamos la otra media sanción ansiosos», finalizó Guillermo Berger, presidente de la Asociación de Realizadores Audiovisuales de Entre Ríos.

A su vez, fue aprobada la Ley de creación del Consejo Provincial de Cultura. Este órgano tiene el objetivo de integrar las políticas culturales de toda la provincia a través de las áreas institucionales de Cultura y de los sectores organizados independientes. De este modo, se busca que haya una continuidad que trascienda las distintas gestiones de gobierno.

Lograr este tipo de aprobaciones es una forma de garantizar derechos y de respaldar artistas y profesionales de un sector que aporta y construye nada más ni nada menos que nuestra identidad entrerriana. Reconocer su labor, fomentar su trabajo y consumir nuestra cultura debe ser una de las premisas que entrerrianos y entrerrianas debemos tener como bandera. Hoy, la sanción es un hito que se festeja en todos los rincones, entre telones, esclavas y trajes. Ahora, los productores audiovisuales esperan la suya.

 

 

 

 

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