2 de junio de 2020

Imágenes en el túnel: memoria, técnica y televisión

TEXTO Y FOTOGRAFÍAS CECILIA VOLKEN

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En la década del 60, mientras se construía el Túnel Subfluvial, la televisión daba sus primeros pasos en Santa Fe. Si bien hay testimonio de tempranísimos y sorprendentes experimentos televisivos realizados hacia 1928 en el ámbito de la Universidad Nacional del Litoral; la televisión como medio masivo de comunicación comenzó a desarrollarse en la ciudad en los años 60, en un clima audiovisual marcado por la actividad de vanguardia que impulsaba el Instituto de Cinematografía de la UNL. Este Instituto, junto al Servicio Informativo de la radio de la Universidad (LT 10), realizó las primeras producciones televisivas periodísticas santafesinas, que fueron corresponsalías para Canal 7, registradas con la nuevísima Auricon, primera cámara filmadora 16mm sonora que hubo en la ciudad. Esas fueron las primeras experiencias televisivas de mi padre, Enzo Volken, quien nunca vio esas imágenes al aire; pues, en los primeros años sesenta, los televisores eran escasos bienes de lujo.

En 1966 inicia sus transmisiones Canal 13 de Santa Fe, al que Enzo llega como conductor de COVEIQ, programa de la Facultad de Ingeniería Química, para luego iniciar actividades como productor independiente, desarrollando distintos proyectos periodísticos a lo largo del último medio siglo. Como parte de estos trabajos, cubrió el tramo final de la construcción del Túnel Subfluvial y las actividades institucionales y culturales ligadas a su inauguración. A cargo de la mayor parte del registro fílmico de estos sucesos estuvo Juan Carlos Gramaglia, docente del Instituto de Cinematografía, quien también había participado de aquellas corresponsalías a comienzos de la década. Las imágenes se generaron con una cámara Bolex 16mm y se revelaron en los laboratorios Lux de Santa Fe. Gramaglia también se encargó del montaje, realizado con una empalmadora «encolatriche» en las oficinas de Omicrón, una productora que, por aquellos años, trabajaba en vínculo con el canal.

 

 

El proceso comenzaba con la provisión de la película 16mm virgen. Laboratorios Lux traía el fílmico de Buenos Aires y lo fraccionaba en rollos de 30 metros, que es la capacidad de la Bolex. En tiempo de filmación esto equivale a tres minutos. El alto costo del insumo imponía una economía de las imágenes radicalmente distinta al régimen visual del exceso propio de nuestros días. Nunca se salía a trabajar con más de dos o tres rollos; se filmaba entonces con la idea de edición en cámara, con el objetivo supremo de no desperdiciar ni un fotograma.

El fílmico 16mm se usó en la televisión local, siempre conviviendo con otros formatos, hasta principios de la década del 80. Después vinieron las distintas generaciones de cintas magnéticas, hasta llegar a la digitalidad. Un proceso de desmaterialización de la imagen en el que la huella de la luz sobre el material fotosensible -esa foto en miniatura que es el fotograma- se transforma primero en una señal magnética y después en un código matemático en el que la imagen física se disuelve. Las características de estos soportes hacen que sea más factible recuperar las imágenes más antiguas, filmadas en 16mm. Las posteriores cintas magnéticas (vtr, vhs, umatic, betacam, dv, minidv) no perduran; tienden a pegarse y a volverse irreproducibles. Y si logramos recuperarlas, la imagen siempre es ruidosa y granulada. En cambio, la materialidad del fílmico tiene su peso, y si la película no se ve sometida a condiciones extremas, por más que haya algún daño, la huella de luz de la imagen física nunca desaparece del todo.

 

 

A mediados de la década del 90, cuando daba mis primeros pasos en la comunicación, comencé a fantasear con recuperar esas películas misteriosas que mi padre guardaba en cajas y latas, que iban cambiando de lugar según iba cambiando nuestra casa, donde estaba el material del Túnel y otros documentos de las décadas del 60 y 70. Me llevó 20 años comenzar a ver las imágenes, y todavía no las he visto todas. El primero que me tiró una pista en este camino fue Carlos Menotti (h), compañero de Canal 13, que había recuperado archivos históricos en el marco de los 45 años del canal. Él me enseñó a rehacer los empalmes. El empalme es la unión de dos tramos de película que permite realizar el montaje; si bien existen pegamentos específicos para concretar esta unión, la producción a bajo costo de la TV impuso el uso de la cinta scotch, que, con el paso de los años, se despega. Así, la mayoría de las veces que desenrollo una película que ha estado guardada durante décadas, los empalmes se deshacen. Y hay que volver a hacer el montaje, generalmente cortando el fotograma dañado por el pegamento anterior.

En esta búsqueda, una especie de arqueología práctica de la técnica, también establecí contacto con trabajadores del fílmico de generaciones anteriores, Juan Carlos Burlando, Juan Carlos Gramaglia, Luis Cazes, Patricio Coll, entre otros; de todos aprendí algún «secreto»» sobre las películas y sus artefactos. Este punto, el de los artefactos, fue lo más complicado. Me llevo muchos años hacerme de los instrumentos y equipos adecuados para recuperar el material: empalmadora, enrolladora, carretes y proyector. También llevó tiempo el proceso de ensayo y error en relación al método de digitalización «casero» que emprendí que consiste en proyectar y grabar la imagen proyectada con una cámara digital. Escrito suena sencillo; pero hay muchísimas variables que complican el proceso: distancia, velocidad, sensibilidad, brillo, contraste, etc.

 

 

Una vez domada la fiera fílmica, comencé con la digitalización del material relacionado con el Túnel Subfluvial y, con mi padre, le propusimos al Ente Biprovincial que administra el viaducto realizar una producción por los 45 años del Túnel. El resultado fue una serie de 12 capítulos de 3 minutos cada uno, en los que, además de las imágenes propias utilizamos otros registros, entre los que se destacan fragmentos de una película inconclusa sobre la construcción del Túnel realizada por el Instituto de Cinematografía de la UNL. La serie se emitió entre octubre y diciembre de 2014 en Canal 13 de Santa Fe y Canal 9 de Paraná; está disponible en youtube y en la página de facebook Túnel Subfluvial. 45 años integrando regiones. Micros TV.

 

 

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