4 de febrero de 2023

Excursión al Curupí

TEXTO FRANCO GIORDA

FOTOGRAFÍAS PABLO RUSSO

 

 

Los ladridos y los saltos del perro Pancho son la bienvenida para quien arribe al islote Curupí. El cachorro expresa una alegría eufórica hacia los visitantes que descienden de las embarcaciones que los llevan a esta formación insultar frente a la costanera de Paraná. Allí, desde hace poco menos de un año la organización civil y ambientalista A Ñangarekó Nderehé («Cuidemos lo que es de todos») ha dispuesto el lugar para que los y las visitantes realicen un paseo por el corazón de este espacio que reúne especies autóctonas vegetales y animales a muy poquitos minutos de navegación desde la ribera de la capital entrerriana.

En el recorrido por las pasarelas de madera de una longitud de 480 metros, construidas a 1,50 metros de altura para disminuir el impacto ambiental, se puede palpitar la naturaleza (que ilusoriamente parece lejana de la vida cotidiana en medio de la ciudad que se alza sobre las barrancas). Entre el verde latente y la sombra de los árboles hay carteles indicadores que señalan el nombre de los ejemplares: aliso, curupí, sauces, ceibos, entre otros.

 

 

En este contexto vive Don Vera, el puestero encargado de las instalaciones, quien sin demoras se presta a la charla. Oriundo de Puerto Viejo conoce a la mayoría de los habitantes de la costa, a quienes nombra por una razón u otra. En la conversación, también cuenta que su mujer y su hija suelen cocinar empanadas fritas de pescado para los acontecimientos especiales que se organizan en este hábitat.

Esta tierra fluvial es muy cara a la cultura de la ciudad y la región. Las distintas vertientes del arte han abrevado en el paisaje y sus habitantes. En este enclave, en medio del agua, han tocado agrupaciones musicales con inspiración en el entorno; se estrenó la película El Zurdo (Regina Martínez, 2013) que retrata al guitarrista y cantor paranasero Miguel Martínez, quien era habitué de esta isla a la que consideraba un templo natural. También Melisa Budini y Marino Freseti, como se señala en el sitio Mapa de las artes, compusieron en 2009 Tarde islera, un chamamé dedicado a esta territorio breve entre la correntada. Recientemente también allí se presentó el espectáculo Paraíso Indomable que consistió en una puesta con relatos, en su mayoría de Eduardo Galeano, acompañados con percusión y canciones guaraníes y folclóricas, a cargo de la cantautora Natalia Carossi y del actor Rodolfo Costa. Entre otras obras que dan trascendencia a este sitio, se encuentra asimismo el libro Islote Municipal (EDUNER, 2014) que reúne textos en el que polemizan nada menos que Juan L. Ortíz, Amaro Villanueva y Juan José Saer en torno a este terruño que, según se indica en esa publicación, surgió en 1944 a partir de la formación de un banco de arena. Se lee en la introducción: «En aquel final del 44 los paranaenses caminaban sobre las aguas, se asistía a una bajante histórica del río. Entonces parece que, para asegurar la profundidad frente al puerto, un poco más allá la ciudad descargó sus sobras; dicen que desde cascos de barcos hasta chasis de automotores conviven con las raíces de la isla. Cúmulo de partículas, la cultura, que derivan en aguas naturales».

 

 

Cruces

Desde el pasado jueves 5 de enero, a partir de un convenio entre la mencionada organización civil, la Municipalidad de Paraná y el Ente Mixto de Turismo (Empatur), están en marcha las propuestas Mañanas en el islote (viernes, sábados y domingos a las 9) y Atardecer en el Curupí (jueves, viernes, sábados y domingos a las 18) consistentes en el cruce con prestadores locales y visitas guiadas en las que se habla de la fauna, la flora y la historia de la isla.

Las salidas son desde el muelle de embarque de excursiones náuticas de la costanera y la duración es de aproximadamente dos horas. Para quienes tengan residencia en Paraná el pase es gratuito (el domicilio se constata con el documento de identidad) y se debe retirar de 8 a 17 en Información Turística de Laurencena y San Martín. Las consultas se pueden hacer al 343 4201837. Los cupos son limitados. Para los visitantes y turistas el valor es de 1200 pesos para los mayores de 12 años, 900 pesos para los menores. En este caso, las consultas y reservas se pueden hacer al 343 4762040 (Paraná tu río) o al 343 4691809 (Río Misies). La iniciativa estará vigente durante enero y febrero.

 

 

Bajante

Por estos días, la extrema bajante del río ha unido a través de un banco de arena el islote con la Isla Puente. El paisaje es llamativo y estremecedor. Ver el lecho del río a cielo abierto es un indicador de la escasez del líquido vital. Si se levanta la vista también se puede ver el humo que cada tanto sigue emergiendo de las quemas que se hacen en otras islas donde se arrasa con lo viviente para el beneficio de unos pocos.

De este modo, un paseo por la Curupí que cuenta con la declaración de Reserva Natural puede ser muy significativo: despierta los sentidos y el pensamiento, se ve la ciudad desde otra perspectiva, se conocen árboles, pájaros y otros animales, se experimentan mañanas y tardes inolvidables, se vivencia in situ un lugar muy significativo para la cultura, se propicia la charla y se incita a pensar sobre los peligros que acechan al ambiente que permite la vida (la propia y la de otras especies).

 

 

En su perfil de Instagram la asociación ambientalista afirma en sentido parecido: «En conclusión, buscando concientizar a la comunidad paranaense y visitantes sobre la importancia de nuestros ecosistemas naturales, este recorrido permite cohabitar respetando el Islote, dándole un carácter turístico ambiental y educativo».

Lo deslumbrante del contexto natural se conjuga, de esta manera, con expresiones artísticas e identitarias de gran valía y con inquietantes cuestiones ambientales.

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