13 de agosto de 2020

Espacios culturales unidos por el espanto

TEXTO PABLO RUSSO

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Aunque hay mucho amor en lo que hacen, los juntó la crisis. Los espacios culturales autogestivos que albergan artes escénicas en Entre Ríos armaron una red con nombre chaná, Oté danán -que significa «Construirse la casa»-, ante el peligro de supervivencia después de cuatro meses sin actividades.

Surgió hace unos días, en 48 horas, contó Valeria Folini a 170 Escalones. «Nos une el espanto, claramente, en principio el espanto de ver que hace cuatro meses que no existimos, pero a la vez darnos cuenta de que hace muchos años que no existimos para la Provincia», dijo la integrante de la Escuela del Bardo, uno de los veintitrés espacios que firmaron un primer comunicado en el que se declaran en estado de emergencia, alerta y asamblea permanente. «Cuando hablamos de invisibilización, hablamos de que no se nos nombra en los discursos, se habla de actividades culturales que amagaron con habilitar, pero no se habla de los espacios culturales autogestivos que se bancan sin ayuda del Estado, algunos desde hace muchísimo tiempo», agregó la actriz.

 

 

«Empezamos a comunicarnos entre nosotros y a los dos días ya estábamos haciendo una reunión, fue hermosa, hablamos todos de nuestras realidades y particularidades de cada espacio. De cómo estábamos pasando lo que estamos pasando», explicó Valeria Bassini, de Sinergia Teatral de Gualeguaychú. «Creo que la salida es colectiva. Este disparador que es la crisis para armar la red no es el único objetivo, va a hacer que podamos construir algo más grande. Creo que vamos a poder hacer un montón de cosas juntos, si individualmente pudimos un montón, grupalmente vamos a conseguir todo lo que nos propongamos. Celebro que haya pasado esto para poder unirnos y celebro que sigamos unidos para hacer un montón de cosas más», amplió.

«Lo primero que planteamos es esto: vemos que empezamos a reactivar y que va a ser muy difícil poder sostenerlo y no estamos viendo políticas claras», opinó Marcos Retamozo, de Desde el pie, Chajarí. «Los tiempos nuestros son tal vez otros que los de la Provincia, estamos sosteniendo toda una infraestructura de labor en la cadena cultural, eso nos llevó a tener problemas comunes y hacer algo que teníamos que hacer hace mucho: una red para encontramos», añadió.

Los y las representantes de cada espacio coincidieron en que lo central en esta primera instancia es visibilizar reclamos, poner puntos en común y buscar soluciones desde el sector. «Somos eslabones necesarios en la cadena de producción cultural, tenemos equipamientos, mantenemos edificios y un montón de recursos que ponemos a disposición de la cultura y eso es algo a lo que el Estado tiene que estar muy atento porque en estos momentos de crisis se ve el peligro. Lo que reclamamos es las necesidades que tenemos que se nos reconozca como una parte importantísima de la gestión autogestiva», indicó Retamozo. «Estamos construyendo también la casa, el lugar para habitar, para compartir; la casa es la red de los espacios pequeños de la cultura que está en todos lados. Un hogar para la cultura», definió.

«La cultura en Entre Ríos se desarrolla en un gran porcentaje en espacios físicos sostenidos por cooperativas, grupos teatrales, fundaciones, asociaciones civiles, gente que se junta con el esfuerzo de su trabajo y su dinero sin ningún apoyo de la Provincia», subrayó Folini. «Hoy estamos con el riesgo certero de cierre y no pasa nada. Cuando cierren los espacios culturales, ¿el Estado va a salir a abrir nuevos o la gente no va a poder acceder a esos bienes culturales que nosotros estamos garantizando con nuestros esfuerzos personales?», se preguntó. El interrogante que subyace en el reclamo es si la cultura es o no una actividad esencial en la vida del pueblo. «Si cuando termine la pandemia no hay centros culturales ni artistas, va a estar complicada la cosa», proyectó Folini.

 

 

«Es nuestro compromiso, y entendemos debería ser la responsabilidad activa del Estado provincial, que no cierre ningún espacio cultural entrerriano», afirma la red en el comunicado en el que sostienen que «La Cultura es un Derecho. El Estado es el Garante. Exigimos respuestas urgentes». El escrito consta de seis puntos en forma de pedido:

1.-Que se declare la Emergencia Cultural en la Provincia de Entre Ríos.

2.-Participación activa en el Consejo Federal de Cultura para discutir las políticas culturales de la provincia a corto, mediano y largo plazo, por ser actores indispensables de la Cultura Provincial

3.- Que se diseñe, en conjunto con diversos agentes culturales de la provincia, un Programa de Subsidios que, de manera urgente, ayude a paliar las necesidades del sector e impida el CIERRE DE ESPACIOS.

4.- Que ese Programa sea de alcance universal (es decir, para todos los espacios provinciales que desarrollen y promuevan las artes escénicas) y que no esté supeditado a ningún concurso ni meritocracia.

5.-Que las estrategias para el alivio de tarifas de servicios y exención de tasas e impuestos municipales y provinciales se gestionen y ejecuten con celeridad

6.- Que el Estado Provincial ponga a disposición de la comunidad de artistas y gestores, la estructura de gestión necesaria para conseguir los medios que posibiliten dar respuesta a nuestros reclamos.

Los espacios que conforman la red y que adhieren al comunicado son Sinergia Teatral (Gualeguaychú), La Botica (San José), Escuela del Bardo (Paraná), Arteatro (Paraná), La Cigarrera (Concordia), La Fragua (Villa Elisa), Sala de Teatro Mónica Pesse (Rosario del Tala), Centro Cultural Alas (Gualeguaychú), Centro Cultural La Hendija  (Paraná), Carpa de Circo y Teatro La Moringa (Paraná), Pueblo Viejo (Concordia), Yotivenco Espacio (Concepción del Uruguay), Arandú (Paraná), Pulsión Teatro (Urdinarrain), Eutopía Teatro (Gualeguaychú), Liebre de Marzo (Gualeguay), Espacio Artístico Saltimbanquis (Paraná), Cuarto de Luna (Concordia), Agrupación Cultural Victoria (Victoria), JAI Espacio Cultural (Paraná), Desde el pie (Chajarí), Poblarte (Federación), y Serprotagonistas Biblioteca Popular (General Campos).

 

 

Declarar la emergencia cultural implica poner a disposición del sector una cantidad de dinero para palear las circunstancias adversas que trajo la pandemia que el Estado provincial parece, hasta el momento, no estar dispuesto a habilitar. Por ahora, la naciente red ha sido convocada a una reunión para la semana entrante por parte de la secretaria de cultura, Francisca D´Agostino.

Otra cuestión que resaltan desde la red es que, a pesar de que las realidades varían en cada localidad (hay algunas en las que se habilitó la actividad de talleres, por ejemplo), los exigentes protocolos impiden cubrir los costos fijos de funcionamiento. «Hace diez años que tenemos un espacio independiente y autogestivo en la ciudad. Por nuestras salas pasan diferentes talleres de teatro, tenemos también línea audiovisual y otra de juegos de mesa, aunque nuestro eje principal es el teatro. La sala se cerró el 15 de marzo y se abrió la semana pasada por un decreto municipal adecuándose a lo provincial, que nos decía que podíamos dar clases con un mínimo de alumnos, distancia determinada y demás», compartió Bassini. «El viernes crecieron exponencialmente los casos de coronavirus en Gualeguaychú y nos inhabilitan nuevamente todas las actividades. Estuvimos solo una semana. Fue difícil la situación, fue costoso adecuar el espacio a las medidas protocolares. Lo logramos, hicimos una campaña de prensa y difusión para que la gente se sienta tranquila de volver, y se nos corta de nuevo todo», detalló la actriz. «En Chajarí cerramos dese el 12 de marzo. No tuvimos ninguna actividad y recién la semana pasada se habilitó para talleres artísticos, culturales y ensayos, con cupos limitados. No nos cierran los números con costos de reformas y poco cupo. Tenemos que pensar como manetener económicamente los talleres e iremos evaluando como hacer viable la actividad», compartió Retamozo.

«Hay un montón de cosas que vamos a necesitar cuando se vuelva. Esta situación de excepción nos ha servido para visibilizar la precariedad laboral en la que nos encontramos y empezar a modificar nuestras realidades desde esa autopercepción. Creo que va a ser muy importante la red, vamos a construirnos entre todos en una casa muy grande que nos contenga y que nos haga crecer tanto individualmente como grupalmente», reflexionó Bassini. «Somos cientos de personas que no podemos trabajar pero a la vez hay miles de beneficiarios de nuestras actividades que tienen que garantizar que tengan acceso a la cultura y el arte, que se van a ver perjudicados con esta desidia de los gobiernos municipal y provincial sobre nuestra situación concreta», concluyó Folini. «El futuro de la red es importantísimo. Nos debíamos hace mucho el juntarnos, aunque sea como un lugar de consulta entre nosotros para enriquecer experiencias a la hora de gestionar y solucionar problemas, estar fuertes, estar unidos, visibilizarnos. Sostenernos entre nosotros en estos tiempos en los que queremos que nadie cierre ni se caiga: es eso, una red de protección para intentar que nadie se caiga», definió Retamozo.

 

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Comentarios (1)
  1. Juan Carlos Gallego dice:

    Gracias Pablo Ruso, por estar siempre interesado por lo que sucede culturalmente en la ciudad y en la provincia. Necesitamos, hoy más que nunca, que la sociedad sepa que los artistas son un patrimonio de su pueblo y que el cuidarlos, es también cuidar la cultura y el futuro. Ninguna de nuestros espacios culturales autogestivos fue pensado comercialmente, nunca, jamás, dan ganancias, con mucha suerte algunos logramos vivir de esto. Somos privilegiados por que hacemos algo que amamos, pero la falta de políticas culturales nos hace la tarea muy difícil, y esto no es algo de lo que culpamos a esta gestión, esto ha sido así históricamente. Esperemos que ahora nos escuchen y apoyen. Gracias nuevamente. Juan Carlos Gallego. Arteatro- Paraná

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