30 de noviembre de 2020

Entre Ríos profundos

FOTOGRAFÍAS ESTEBBAN ALBA

.

.

Esteban Alba hace excelentes fotografías y, al mismo tiempo, reflexiona con detenimiento sobre su trabajo. Oriundo de Concepción del Uruguay, se interna a menudo en el corazón del territorio en busca de lo particular y lo universal de la cultura humana. A través del lenguaje de las imágenes devela diferentes capas de sentidos maduradas a lo largo de siglos y sintetizadas en un instante. Sobre su trabajo Entre Ríos Profundos sostiene «es un proyecto en continuo desarrollo, de carácter documental, que alberga en sí esa búsqueda por acercase un poco a algo tan dinámico y complejo como el ser humano y sus condicionamientos, la identidad, los tópicos universales, entendiendo que en este camino son muchas más las preguntas que las respuestas y que cada uno establece un diálogo con lo que recibe en imágenes».

Sobre el origen de idea, el fotógrafo indicó que «nace de una manera orgánica, cuando me encontré viajando por la provincia, conociendo esa Entre Ríos a la que no se llega tan fácil, estableciendo vínculos; siempre de la mano de la fotografía y la música y que contiene varios trabajos que vengo desarrollando hace tiempo, entre ellos Adobe, que publicaron en 170 Escalones, también están los bailes populares, los gallos, el entierro del carnaval, los murgueros, isleros, etc. Algunos son netamente fotográficos y en otros el audiovisual tiene más peso por así decirlo. Una parte del ensayo de los bailes populares fue publicada en la edición impresa y digital de la revista BEX Fotografía latinoamericana, también con una serie de cinco retratos quedé seleccionado finalista en el Concurso Latinoamericano de Fotografía documental Los trabajos y los días de 2019».

Sobre la producción de presente serie, sostiene que «comencé a fotografiar los bailes populares de tierra adentro en 2016 en el ejido Norte, ruta 38 (Villaguay), acompañando a un amigo, Javier Pérez, cantor de Grupo Caribe. Lamentablemente la Pista de Don José  no funciona desde Diciembre de 2018. Era un hermoso lugar en el medio del campo donde había una cantina y una carpeta de cemento con un poste al centro para tender la lona en invierno y apaciguar el frio en la pista, en ese lugar vi muchos grupos de Chamamé y Cumbia, de todo el país».

Finalmente, Esteban manifiesta su criterio en torno al oficio y a la herramienta que lo acompaña: «si bien entiendo la fotografía como un lugar donde establecer vínculos sostenidos en el tiempo y que la imagen sea el resultado de esa construcción humana, la dinámica propia de la nocturnidad regada con alcohol es diferente. En todos los bailes a donde fotografié me he emborrachado, sin dudas, y al usar una focal fija de 35mm (sin zoom) tiene que haber, sí o sí, un contacto con el otro; eso es mágico. El acercamiento se da sin buscarlo, siempre hay alguien que se arrima al forastero y la charla decanta en que hagamos un retrato, pero para que esto suceda ya se tienen que haber acostumbrado a mi presencia, de verme pasear por todo el baile con mi cámara, bella compañera que uso en todos los trabajos que integran Entre Ríos Profundos. Es una cámara digital que también me permite filmar y anexar un micrófono para hacer una buena toma de sonido».

 

 

.

 

Compartir Compartir en Facebook Compartir en Twitter Compartir en Whatsapp
Comentarios (2)
  1. Clara Bustillo dice:

    Excelentes fotos de Esteban Alba (como siempre). Muchas FELICITACIONES!!!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *