30 de septiembre de 2020

El rastro de Gómez y Basualdo

TEXTO Y FOTOGRAFÍAS PABLO RUSSO

ILUSTRACIONES MAXI SANGUINETTI Y RADOVITZKY

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Hoy se cumple otro aniversario de lo tristemente irreversible: la desaparición en democracia de dos jóvenes habitantes de la barriada del oeste de la ciudad de Paraná.

Héctor Gómez y Martín Basualdo salieron de La Floresta el 16 de junio de 1994 y desde que fueron detenidos por la Policía de Entre Ríos nada se sabe de sus paraderos. El pacto de silencio e impunidad de la fuerza represiva se perpetúa. El reclamo de justicia, también. Sus rostros -tomados de unas fotografías policiales que alguien encontró entre la basura de la Casa de Gobierno y se las dio a Isabel Vergara de Basualdo, madre de Martín- recorren la ciudad y ahora también las redes.

Desde el centro político de la capital provincial hacia el Club Sportivo Urquiza -o viceversa- se puede seguir el rastro de los esténciles anónimos que los reproducen. Siempre en ese orden, el mismo con el que se los nombra, como si se tratara de una sola identidad compuesta: Héctor Gómez y Martín Basualdo. Una de estas imágenes ha sido consignada en nuestro libro Huellas en la piel de la ciudad. Esténciles de Paraná (2018).

 

 

En el paredón del club del barrio de La Floresta, la Multisectorial Contra la Violencia Institucional conformada por agrupaciones de derechos humanos recreó esa imagen en un mural pintado en junio de 2018. Se trata de una intervención colectiva, consensuada y transformada en una jornada de encuentro y homenaje (que se replicó en el interior, con la colocación de una placa con el nombre de Martín Basualdo en una de las tribunas del Sportivo Urquiza). La obra sufrió ciertas transformaciones por algún candidato necesitado de espacio para promocionarse durante la última campaña electoral.

 

 

Hojas A4 sobre chapa: en 2019, al cumplirse un cuarto de siglo de las desapariciones, se concretó la acción sobre el portón de entrada de la Asociación Civil Barriletes en Courreges 418, reconstruyendo los rostros a gran escala a partir de una sumatoria de impresiones. 49 hojas para cada retrato. De ese acto participaron, de manera colectiva, Isabel Vergara, integrantes de HIJOS Paraná, Artistas Para el Pueblo, Barriletes y Alejandro Imperiali, quien vino desde el Espacio Memoria y Derechos Humanos que funciona en la ex Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), en Buenos Aires, para guiar el trabajo. Allí permanecen, aún legibles, a pesar de que las inclemencias del tiempo van causando sus efectos.

De las paredes al libro. En Siempre de pie (2019), el colectivo editorial Aguará representa la lucha de Isabel Vergara reclamando justicia por su hijo y su amigo Héctor. El intento de transmitir esa experiencia de vida a través del arte de la historieta cuenta con guion del periodista Alfredo Hofman e ilustraciones de Maxi Sanguinetti. En la portada, Maxi dibujó a Isabel con un megáfono frente a un grupo de gente, con la Casa Gris de fondo, símbolo del poder político entrerriano.

 

 

La virtualidad disemina cada vez más aquellos discursos simbólicos que se aprecian originalmente en la calle, en el espacio público físico. Pero también, desde hace un tiempo, es soporte de sus propias intervenciones: obras que no están en la materialidad de la ciudad, sino que circulan exclusivamente en las redes sociales intentando transformarlas en ágoras digitales. Es el caso de esta última imagen, que llegó a nuestra redacción a través de un mensaje de Instagram. Radovitzky, su autor, ha empleado Photoshop para generarla y eligió 170 Escalones para darla a conocer.

 

 

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