25 de octubre de 2021

Comunicación y cultura en la cárcel

TEXTO FRANCO GIORDA

.

.

En las unidades penales de Paraná se lleva adelante, desde hace más de 15 años, un programa de comunicación comunitaria que es coordinado desde la Facultad de Ciencias de la Educación (FCEdu) de la UNER. A lo largo de este tiempo diferentes experiencias vinculadas a la comunicación y la cultura han tenido lugar dentro de los muros.

La última expresión de esta iniciativa es Icaria, un unipersonal de Paula Righelato, de la Compañía Teastral, que se llevó adelante el jueves 16 de septiembre en la Unidad Penal 6 de Mujeres. El marco de esta presentación es el Ciclo Cultural organizado desde la propuesta La UNER en contextos de encierro que lleva adelante el mencionado equipo del Área de Comunicación Comunitaria de la FCEdu. «Es muy emocionante ver esta obra en el patio de una cárcel que tiene cada vez más partes construidas y menos espacio por el aumento de la población. Cada vez hay más paredes, oficinas, pabellones y escuelas. Se produce algo ahí que me deja sin palabras. La función estuvo hermosa. Además de risas disparó un montón de sentidos, de palabras y de cariño. Esto logra Paula Righelato con su maestría y su poesía» dijo Lucrecia Pérez Campos, impulsora de la iniciativa, a 170 Escalones. La función, que cuenta con el auspicio de la Secretaría de Cultura de Entre Ríos, se repetirá este miércoles 22 de septiembre en la Unidad Penal 1 de Varones.

 

 

Consultada sobre el recorrido construido en la última década y media, Lucrecia afirmó que «llegamos acá porque en 2005, junto con un pequeño grupo de colegas de la Facultad de Ciencias de la Educación, muchas de ellas todavía estudiantes, imaginamos un espacio en las cárceles de la ciudad. En ese momento, se empezaba a escuchar que otras universidades tenían proyectos educativos y radiales. Tal es así que la UNER, a través de nosotras, es la quinta universidad que tiene proyectos en cárceles. En la actualidad, son más de 20 las universidades que tienen iniciativas educativas en cárceles de todo el país» y agregó «comenzamos con Gretel Schneider, que en ese momento era estudiante y hoy es doctora. Iniciamos un espacio de comunicación en la UP1 de varones. A partir de ahí, el trabajo fue creciendo, tuvimos muy buena recepción, y todos los años cerrábamos con una radio abierta. Fue el medio que los internos eligieron para hacer comunicación. Con la excusa de la radio hicimos muchísimas otras cosas. En 2011 tuvimos ganas de ampliar y hacer la experiencia en la unidad penal de mujeres. Nos encontramos con que las características son completamente diferentes en una y otra unidad penal. Da para hablar mil años sobre lo que es estar presa siendo mujer y lo que es estar preso siendo varón. Lo hicimos con mucho esfuerzo e incorporando otros docentes, estudiantes y graduados de Comunicación y de Educación».

La iniciativa integral aborda la comunicación desde distintas aristas. Además de la radio, hicieron la revista impresa La chamuyo papel, pintaron murales comunitarios y desarrollaron talleres de fotografía y espectáculos de títeres. Desde 2017, con un antecedente de 2014 en el que participó el actor y director Santiago Marcos, se lleva adelante una propuesta de comunicación y teatro. «Para nosotros la comunicación tiene múltiples soportes y nos gustan especialmente estos donde podemos poner el cuerpo, la voz. Nos permite sostener un grupo que hace cosas artísticas y locas. Soltar la voz, trabajar los cuerpos, crear una comunidad, jugar juntes, con los varones y con las mujeres con las características muy específicas de cada uno». En la UP6, además, se realizó un ciclo de cine durante varios años los sábados por la tarde. «Veíamos casi exclusivamente cine argentino porque no todas las chicas saben leer. Vimos también 7 cajas, esa película paraguaya maravillosa. Veíamos películas que nos hacían pasarla bien y no acrecentar la angustia y la tristeza que se vive especialmente en la cárcel de mujeres».

 

 

En simultáneo, en los últimos años, se lleva adelante el ciclo cultural donde se presentan elencos, músicos y otras propuestas. En ese marco, tuvo lugar la muestra de fotos de esténciles de 170 Escalones. «En 2017, 2018 y 2019 hicimos un evento por mes. En un momento, nos dimos cuenta que para continuar necesitábamos gestionar subsidios de la Secretaría de Cultura de la Provincia y del Instituto Nacional de Teatro», contó Lucrecia y añadió «durante el 2020 no pudimos pisar la cárcel e invitamos La chamuyo palomita, una revista que distribuimos en soporte papel en todas las unidades penales de la provincia y también se distribuyó digitalmente por los medios de la Facultad. En esta producción trabajamos junto con el área de gráfica de la unidad académica».

El 2021 comenzó con restricciones, pero luego, a medida que aminoraron los contagios de la pandemia, se retomaron las actividades. «Como en la UP6 no encontrábamos obras que sean las adecuadas para ese espacio porque no podemos llevar ninguna obra que las ponga más triste o que las haga pensar en sus hijos o en las personas que están lejos o en los problemas que tiene la gente que está afuera de trabajo, de pobreza o de lo que sea. Entonces, surgió la idea de hacer Icaria que es una obra muy estimulante, muy hermosa. Tenemos otras funciones programadas por el Instituto Nacional de Teatro, incluso gestionamos para que también haya obras en las cárceles de Concordia y de Gualeguaychú. Tenemos una función por mes hasta noviembre y a fin de año pretendemos mostrar lo nuestro. Los trabajos que se alcancen a hacer en las unidades penales 1 y 6» anunció Pérez Campos.

 

 

Sobre la sustentabilidad de la iniciativa, la docente y extensionista dijo que «hasta ahora nos hemos financiado con proyectos de extensión universitaria, alguna vez con proyectos de Voluntariado y con otros recursos del Estado nacional. Actualmente, estamos financiados por la Universidad. Siempre seguimos buscando financiamiento porque no tenemos un sustento permanente, sino que año a año lo tenemos que gestionar en algún lado. Este año nos presentamos a un programa de la Provincia que se llama Universitarios en acción y a otra convocatoria que hizo el Comité nacional de prevención de la tortura en cárceles. Estas presentaciones fueron para financiar la revista Chamuyo palomita que la queremos hacer de acá a fin de año».

 

.

.

.

Compartir Compartir en Facebook Compartir en Twitter Compartir en Whatsapp
Comentarios (0)

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *