19 de julio de 2024

Chavela Casa Espacio: habitar el interior

TEXTO SOFÍA TABORDA

FOTOGRAFÍAS PABLO GONZÁLEZ

 

 

Las puertas de Chavela se abrieron para celebrar la Tercera Edición de la Peña de Poesía a partir de las 20 del viernes 28 de julio. Las salas estaban acondicionadas con mesas y sillas, mientras que en el hall se preparaba el equipo de sonido. También se colocaron afiches en cada una de ellas para que fueran llenados con distintas frases y, así, armar una suerte de cadáver exquisito que sería leído al finalizar la noche. Media hora después, con las comidas y las bebidas girando a la par de charlas animadas, se dio inicio a la primera ronda de poetas.

Las habitaciones interconectadas e iluminadas por luces tenues creaban un ambiente íntimo y familiar. Luego de esa primera tanda hubo un interludio musical a cargo de Ariel Bertellotti, que cantó en compañía del piano. Con una pequeña pausa de por medio, continuaron las presentaciones de poemas propios y ajenos, y la noche la cerró Valentín Cosso con su guitarra y en compañía de otros invitados que cantaban.

 

 

Este fue uno de los tantos eventos que se celebran en Chavela Casa Espacio, ubicada en el 448 de calle Misiones, entre Colón y La Paz. Al entrar a esta gran casa antigua se encuentra un hall que comunica a tres habitaciones, en las que se concentraron los invitados para disfrutar de la Peña de Poesía. También hay una pequeña galería interna que conecta con otra pieza donde funciona una barra para vender la comida, que se prepara en la parrilla y en el horno de barro que están en el exterior, y las bebidas, que pueden variar desde un Amargo Obrero a un Gin de la marca local Mitos. Además, hay dos cocinas y dos baños, así como un camerino para los artistas, y un patio pequeño que se separa del gran fondo por una reja.

 

 

Si algunos espacios parecen estar duplicados es porque la casa estaba dividida en dos: de un lado vivía Chavela Cabanhaj, la antigua dueña y a la que debe su nombre la casa; del otro su hermana, Sofía Victoria. Un mes antes de la pandemia de 2020, Pablo González, que es artista plástico -con un posgrado en arteterapia- y fotógrafo, alquiló una parte de la vivienda para dar talleres, los cuales se vieron interrumpidos debido a la cuarentena. «Le dediqué esos dos años a darle mucho amor a este espacio. Subsistimos ese tiempo con la venta de mis cuadros y con la comida que hacíamos para vender», le contó González a 170 Escalones. Si bien fue él quien arrancó con este proyecto, al tiempo se sumaron Eli González, su hermana, Rodolfo «Toto» Solanas y Julia Caramella.

«Chavela surge con la intención de brindarle al barrio talleres de arte y otras disciplinas más, y con la idea de que, si funcionaba, podría abrir a la comunidad de los artistas locales», aseguró Pablo, remarcando que vive a dos cuadras del lugar. Luego, continuó: «La casa era una parte, una mitad, y al lado la compartía con vecinos, que después se fueron. Entonces la inmobiliaria ofreció agrandar el proyecto y le dije que sí y, a partir de ahí, encaramos fuerte con los eventos los fines de semana y con otras actividades». Entre ellas, se pueden mencionar distintos talleres artísticos (tejido, amigurumis, encuadernación), musicales (guitarra, cajón peruano, percusión, canto), literarios y de reiki, así como también intensivos (workshops de medicina herbal, mandalas). También hubo espectáculos y presentaciones, en las que se destacan artistas como Carlos Aguirre Sexteto, Yacaré Manso, Franco García, Samba na Esquina, Los hermanos Butaca, Patricia Noval, Erika Brown, El Zaguán y muchos más.

 

 

Otras de las propuestas recurrentes son las muestras de arte. Hay una de ellas que es permanente y hubo otra de carácter colectivo llamada Místico Litoral, que fue organizada por Fernando Miguez. Asimismo, hay tardes de té y café, que se suelen realizar los jueves y viernes, y un Showroom de Moda Circular a cargo de Eli. En palabras de su hermano: «Los espacios se transforman todo el tiempo como la casa misma, hay un reinicio que es constante».

En cuanto al equipo, González lo describió como una gran familia que se ocupa de Chavela desde una organización autogestiva. En tal sentido, expresó: «Es todos los días, desde que te levantás hasta que te acostás, ponerle el pecho, el oído, el entendimiento, que es necesario para llevar adelante un espacio como este. Hay una comunión permanente y eso hace que las cosas funcionen. Obviamente, en las vidas de las personas pasan un montón de situaciones que trastocan esa comunión y, por ahí, hay cuestiones que no salen bien. Pero nosotros lo tomamos como un aprendizaje». Desde su experiencia como arteterapeuta, destacó que «siempre me gustaron dos palabras con las que trabajo: rehabilitar algo para luego resignificarlo, y eso tiene que ver con Chavela, con las personas que la integramos y con cómo nos manejamos. Le ponemos todo el amor del mundo todos los días para que cada evento, propuesta, artista, persona que venga se sienta bien y se pueda llevar algo. Y nosotros nutrirnos de todo eso también para que este proyecto siga creciendo».

 

 

En consideración con esto, Nicolás Rigaudi, uno de los responsables de la Peña de Poesía, habló de cómo surgió este evento. «Me da un poco de vergüenza contarlo, quizás porque es algo un tanto autorreferencial. Pero básicamente surgió como una forma de festejar mi cumpleaños. En otras épocas, con amigues solíamos organizar eventos parecidos, en los que se mezclaban teatro, música y poesía. Algo de eso reapareció en esta oportunidad. Cuando tuve la idea, la primera persona con la que hablé fue con mi amigo Alexis Chausovsky. Él me recomendó consultar en Chavela», afirmó Rigaudi, que mencionó que desde esa vez siempre estuvo abierta al público. «Tanto para organizar esa primera edición/cumpleaños como las siguientes, fuimos alimentando el vínculo y el trabajo en conjunto. Mucha gente que suele participar en actividades en la casa quedó muy a gusto con la peña y le pedían a Eli una nueva edición. Ahí los invité a Alexis y a Ariel Bertellotti, con quienes siempre hablaba estas cosas. Decidimos abordar entre los tres la organización de la segunda peña y ahora también la tercera, siempre en coordinación con Eli y Pablo que ponen el espacio, la cantina y otros elementos», continuó.

Rigaudi recordó que la primera vez hubo gran participación, para su sorpresa, y la describió como una jornada mágica. «Siento que el espacio de a poco va cobrando vida propia, y que hay gente que se siente convocada. Es un ámbito participativo, abierto y es fundamentalmente un espacio donde somos escuchados, escuchadas, que no es menor en estos tiempos. Esta última edición fue adentro, lo cual era más complicado porque el espacio queda dividido en habitaciones. Sin embargo, eso favoreció el clima, que terminó con una guitarreada con chamamés, tangos, de todo. Cada peña es distinta y creo que ahí radica lo más movilizador, porque también es un encuentro con el otro», concluyó.

Chavela no sólo se destaca por las actividades y eventos que cobran vida dentro de los distintos rincones del lugar, sino también por la mujer que habitó allí durante muchos años y falleció antes de 2020. «La casa se puso en alquiler y, cuando vengo a verla, los chicos de la inmobiliaria me contaron su historia. Con mi hermana nos miramos y dijimos: ‘Es el nombre’. Como para reivindicarla primero a ella y después a la historia de una mujer fuerte en el barrio y en Paraná. Fue muy conocida porque era docente, formó a varias generaciones, entre ellas a la de los hijos de los trabajadores del túnel en aquella época y, pasó por varias instituciones escolares. También tenía su taller para dar clases de apoyo a niños y niñas que venían de todos lados», relató González. «Era muy querida. Me contaban que era una mujer muy solidaria, muy comprometida con los más humildes y era un poquito enfermera también», manifestó recordando a Chavela.

 

 

Para conservar esa parte del espíritu que volvió popular a esta mujer dentro de la comunidad, el equipo de la casa organiza Chavela Abraza, un ciclo solidario en compañía con distintas instituciones. De igual modo, algunas de sus posesiones forman parte de la decoración del espacio, que respeta una estética contemporánea que se mezcla con lo retro en una especie de mixtura que lo vuelve llamativo. Entre los intereses de Chavela se encontraba la costura y ubicaba sus máquinas en un rinconcito con plantas. Pero, eso no es todo, sino que, además, era amante del yoga y la meditación. González supo de esto gracias a una de sus estudiantes, Susana, que también fue la cuidadora de esta señora. Entonces, comprendió porqué había muchas personas interesadas en ocupar el lugar para estos fines.

La recepción que ha tenido la casa ha sido excelente de acuerdo al testimonio de González. “Al principio nos miraban raro porque no sabían qué iba a suceder acá y, después, de a poco, nos fuimos abriendo, invitando a cada propuesta. Hasta el día de hoy nos apoya la vecinal, que es importante, y nosotros ponemos la casa a disposición de todos los vecinos. Cuidamos mucho esa convivencia porque creemos que la construcción también es por ahí, entender qué le pasa al otro, al que tenés al lado, eso es prioridad para nosotros”, manifestó y, a continuación, agregó: «Hay un público muy diverso, muy plural y eso es lo más lindo, que pueda estar la familia paranaense, por así decirlo, porque están todas las edades».

Para que esto sea posible, utilizan sus cuentas de Instagram, Facebook y WhatsApp para la difusión y poseen el apoyo de diversos medios locales y periodistas que colaboran con esta tarea. Sin embargo, también usan el boca a boca para invitar a la gente. «No dejamos nada librado al azar porque muchas personas no se manejan con las redes sociales y para nosotros es importante que algunas cuestiones no se pierdan, que es el cara a cara, el mano a mano», reafirmó González. Dentro de su agenda, se pueden conocer algunas de las presentaciones de agosto, entre ellas las del paranaense Nacho Vitale el 18 y la de Matías Mormandi, que viene de Buenos Aires, el 19.

 

 

En el fondo de la casa, donde se suelen celebrar muchos de estos eventos cuando el clima acompaña, figura una frase que no pasa desapercibida para los visitantes: Habitar el interior. «Se trata un poco de eso Chavela, de que puedan venir y habitarla de verdad, hacia afuera y hacia adentro», finalizó González.

 

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Comentarios (1)
  1. Alicia y Alberto dice:

    Tenemos que ir a habitar un rato allí!
    Excelente propuesta!

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