22 de octubre de 2020

Autonomía paranaense

TEXTO FRANCO GIORDA

FOTOGRAFÍA PABLO RUSSO

FUENTE PLANO DE PARANÁ: HUELLAS DEL PUERTO VIEJO DE J. R. EDGARDO PAEZ

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Como es sabido, no es casualidad que una misma calle lleve, en diferentes tramos, los nombres de 25 de junio y Andrés Pazos. La fecha corresponde al día en que Paraná fue elevada al rango de Villa en el marco de la Asamblea del Año 13 y el nombre propio es el del primer alcalde con el que contó la ciudad, surgido también del mismo contexto revolucionario. Estas referencias, por tanto, tienen que ver con la emancipación de esta capital de la tutela del gobierno de Santa Fe y le otorgan a la arteria céntrica la singular significación de solo tener razón de existir en esta urbe.

La mencionada Asamblea General Constituyente de 1813 es recordada, entre otras cuestiones, por haber abolido la Inquisición y las torturas, suprimido los títulos de nobleza y promulgado la libertad de vientres. En ese marco, el Pueblo de la Bajada del Paraná elevó su rango, justamente, en la sesión correspondiente a la fecha que recuerda la calle. Posteriormente, ocurrió el nombramiento de Pazos, el 1 de octubre de hace 207 años. Este día, el bonaerense nacido en 1765 y radicado en Paraná desde 1811 se convirtió en la primera autoridad política autónoma. Junto a él asumieron el regidor decano, Pedro Antonio Paz; el defensor de menores, Santiago Rizo; el defensor de pobres, José Núñez; el alguacil mayor, Manuel Sosa; y el síndico procurador, José Gregorio González. Así quedó constituido el primer Cabildo de Paraná, cuya designación realizó el Supremo Poder Ejecutivo y que, en lo sucesivo, debería elegir el vecindario. De este modo, la ciudad contaría con el derecho a un gobierno propio.

Según se lee en la entrada que el Archivo General de Entre Ríos publicó en internet, Pazos había sido propuesto por el gobernador intendente de Santa Fe, Miguel Azcuénaga, el 19 de julio 1813. El alcalde de la Villa es recordado también por abogar por el campesinado en litigio con los Larramendi, terratenientes locales de aquel entonces; organizar las primeras fuerzas de defensa de la Bajada contra la piratería de los barcos realistas; y dar comienzo a la organización edilicia de la ciudad.

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El periodista y escritor entrerriano Amaro Villanueva publicó el 25 de junio de 1944 en El Litoral de Santa Fe, la crónica Cumpleaños de una calle con historia (que se encuentra en el tercer tomo de las Obras completas del autor editadas por Eduner en 2010) donde incluyó el bando que apareció fijado en diferentes puntos del territorio a través del cual Pazos les informó a sus conciudadanos de la constitución del nuevo gobierno. Aquel texto decía:

«Habitantes de esta ilustre Villa de Nuestra Señora del Paraná: El primer día del próximo mes de octubre, por disposición superior, se establecerá nuestro Cabildo en su ejercicio, poniendo el Alcalde de él y comando, al efecto, en posesión de sus respectivos empleos a los miembros que lo componen, según nombramientos aprobados por el Supremo Poder Ejecutivo en conformidad con la soberana Asamblea General Constituyente de las Provincias Unidas del Río de la Plata, respetable autoridad depositaria de las leyes de la Patria, apoyo de los derechos de los pueblos y azote de los tiranos. Ella ha decidido que desde este día vosotros debéis ser eternamente libres, y florecer inspirados en el amor a la humanidad y el horror a la servidumbre. Sí, amados compatriotas de Paraná: entonces aparecerá vuestra aurora, y amanecerá un día puro y risueño, en el que saldréis del seno de estos inmensos desiertos – lo que ha más de treinta años debió haber pasado – y, apareciendo los representantes de esta Villa, aparecerá también la felicidad y la abundancia dentro de nuestros territorios, y no se oirán más palabras que las de amor a la justicia, a la humanidad y a la libertad – medios de afirmar la felicidad de los individuos y de asegurar la permanente prosperidad del pueblo – observándose las leyes civiles establecidas para afianzar el objeto de la sociedad y el mayor bien posible a todos y cada uno de los ciudadanos. A vosotros toca la gran parte de este regocijo y sublime placer; preparaos unidos para recibirlo de aquella benéfica mano, como premio de vuestra obediencia y constante mérito, al que os acompaña vuestro compatriota. Andrés Pazos».

Sin dudas, la encendida prosa nace del entusiasmo que proveían los principios de libertad, felicidad, igualdad y justicia, propios de la modernidad revolucionaria en oposición al antiguo régimen monárquico y teocrático.

A pesar de su optimismo, el primer alcalde no duró mucho en el cargo ya que debió retirarse prontamente, en 1814, cuando el caudillo artiguista Eusebio Hereñú disolvió el Cabildo tras el combate de El Espinillo y la Provincia adhirió a la Liga de los Pueblos Libres. Pazos falleció en Buenos Aires, en 1849.

El nombre de la calle 25 de junio se impuso para conmemorar los 100 años de la emancipación de Paraná, en 1913. Hasta entonces la arteria se llamaba Estados Unidos. En correspondencia, también fue nombrada la continuación Andrés Pazos, anteriormente denominada Gualeguay.

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Fragmento de plano de Paraná de 1888 de Fernando Dutry donde aparece la calle Estados Unidos (en la parte superior de calle General Urquiza)

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«Para su historia moderna, vale la pena anotar que en ella han vivido dos gobernadores constitucionales de Entre Ríos. Cuando todavía llevaba el nombre de Estados Unidos, se domicilió el doctor Faustino M. Parera, a la sazón gobernador de la provincia y penúltimo gobernante conservador. Cuando ya llevaba el nombre actual, en la misma finca que habitara el doctor Parera y que lleva el N° 17, se domicilió el doctor Miguel M. Laurencena, primer gobernante radical entrerriano, entonces en ejercicio del gobierno», apuntó Villanueva, quien también tuvo su domicilio en 25 de junio pero en la numeración 180.

Caminar por las calles, indagar en su nomenclatura y rememorar fechas como la de este 1 de octubre permiten ver la punta de un iceberg constituido por la superposición indetenible de capas históricas. Asomarse al paisaje de relaciones innumerables que sugieren los elementos de una ciudad da un poco de vértigo. Este tipo de notas son una manera de tramitar la ansiedad de querer saber más y poder contarlo.

 

 

 

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