Yo estoy al derecho

TEXTO PABLO RUSSO

¤ Especial FICER ¤

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Los hermanos Pérez viven en un poblado de tres casas al borde del río Gualeguay, cerca de la ciudad de Villaguay, en la provincia de Entre Ríos. El trabajo de estos dos hombres, de unos 50 años, consiste en cuidar el cruce en balsa sobre el río. El opuesto geográfico de este paraje solitario es Shangai, en China, con sus 18 millones de habitantes.

Al director ruso Victor Kossakovsky se le ocurrió la idea de este documental durante un viaje que hizo a la Argentina para una retrospectiva de su obra, en el año 2003. Bajo la luz tranquila del atardecer entrerriano, Kossakovsky se preguntó ¿qué encontraría al otro lado del mundo si cruzara a través del centro de la tierra? Resultó ser la inmensa ciudad motor de la economía China. ¡Vivan las antípodas! es una película que recorre ocho lugares distintos del planeta, que forman cuatro pares de contrapuestos: Argentina y China; Chile y Rusia; Hawai y Botsuana; y Nueva Zelanda y España.

Con un estilo contemplativo en el que abundan los planos generales y las vistas panorámicas, el espectador es convidado a un viaje por extraordinarios paisajes espléndidamente retratados por la cámara de Kossakovsky. El director nos lleva de una antípoda a la otra con efectos de espejo e imágenes dadas vueltas, que causan la sensación de ser el propio mundo el que gira ante nuestros ojos. Kossakovsky tiene su propio decálogo de trabajo, que en uno de sus puntos propone: “No filme si quiere decir algo – solo dígalo o escríbalo. Filme sólo si quiere mostrar algo, o si desea que la gente vea algo”.

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Combinando amaneceres y atardeceres con músicas populares de los lugares elegidos, el director transmite su fascinación por la naturaleza y los paisajes. El recorrido comprende a una familia que cría ovejas en la Patagonia chilena de un lado, y a dos mujeres que viven cerca del Lago Baikal, en Rusia. Los vecinos de un río de lava en Hawai, y una familia africana que convive con hipopótamos y leones en Botsuana. Un grupo de gente que intenta salvar a una ballena encallada en la playa de Castle Point de Nueva Zelanda contrasta a su vez con la deshabitada sierra rocosa de Miraflores, en España.

“Decidimos elegir lugares que quizá no eran los más interesantes desde el punto de vista dramático, sino en cuanto al arte visual cinematográfico. Quería hacer ver que la narrativa, que el aspecto visual también es muy importante”, sostuvo el realizador de culto de esta coproducción en la que participó Argentina y Chile, durante sus presentaciones de hace unos años. “Cuando di la vuelta por el mundo entendí que la gente no sabe qué quiere decir de verdad la expresión estar en las antípodas, por eso, incluso, puse al principio del documental una explicación en rótulos del término”, dijo Kossakovsky en ruedas de prensa. “El mensaje final es que tenemos que amar a las personas aunque parezcan distintas que nosotros”, agregó el ruso.

¡Vivan las antípodas! es una celebración poética de las imágenes, que tuvo a su cargo las funciones de apertura de los festivales de Venecia y Mar del Plata en sus versiones de 2011. Este sábado podrá verse como función de cierre del 1° Festival Internacional de Cine de Entre Ríos, a las 21 en el Centro Provincial de Convenciones.

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Para comprender algo más de su poética visual, dejamos a continuación el decálogo completo del método de trabajo de Kossakovsky, sin desperdicios:

1. No filme, si usted puede vivir sin filmar.

2.  No filme si quiere decir algo – solo dígalo o escríbalo. Filme sólo si quiere mostrar algo, o si desea que la gente vea algo. Esto afecta tanto a la película en su conjunto y de cada plano dentro de la película.

3. No filme, si ya sabia lo que quería decir antes de filmar, eso solo lo convertirá en un profesor.  No trate de salvar al mundo. No trate de cambiar el mundo. Es mejor que su película lo cambie a usted. Descubra el mundo y descúbrase usted mismo mientras filme.

4. No filme algo que usted odie. O algo que usted ame. Filme cuando usted no este seguro de que si lo que siente es amor u odio. Las dudas son cruciales para hacer arte. Filme cuanto usted odie y ame al mismo tiempo.

5. Usted necesita su cerebro antes y después de filmar, no lo use durante la filmacion, solo use su instinto e intuición.

6. Trate de no obligar a las personas a repetir una acción o dichos. La vida es irrepetible e impredecible. Espere, observe, sienta que tiene que estar dispuesto a través de su propia forma de filmar. Recuerde que las mejores películas son las irrepetibles. Recuerde que las mejores películas están basadas en planos irrepetibles. Recuerde que los mejores planos capturan esos momentos irrepetibles de la vida con un irrepetible modo de filmación.

7. Los planos son la base del cine. Recuerde que el cine fue inventado como un único plano – el documental, por cierto, carecía de una historia o bien esa historia se contó justo en ese plano. Primero que todo, estos planos deben proporcionar a los espectadores, esas nuevas impresiones que usted nunca tuvo antes.

8. La historia es importante para el documental, pero la percepción es aún más importante. Piense, en primer lugar, que sienten los espectadores mientras ven tus planos. Entonces, se forma una estructura dramática de tu film que puede cambiar lo que el espectador siente.

9. El documental es el único arte, donde cada elemento estético casi siempre tiene aspectos éticos y cada aspecto ético se puede utilizar estéticamente. Trate de seguir siendo humano, especialmente en el montaje. Quizás la gente buena no debiera hacer documentales.

10. No siga mis reglas. Encuentre su propio reglamento. Siempre hay algo que sólo usted puede filmar y nadie más.

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