11 de diciembre de 2019

Viaje alucinado al corazón del litoral

TEXTO FRANCO GIORDA

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Los síquicos litoraleños son una banda de Curuzú Cuatiá que se atrevió a mezclar chamamé con psicodelia, experimentación, ruidismo y low fi. A principios de este milenio irrumpieron, como unos marcianos, primero en su pueblo, cuna de la música correntina, y luego en el mundo.

La película Encandilan luces. Viaje psicotrópico con Los síquicos litoraleños (2018, 80’, ATP) de Alejandro Bermúdez se ocupa de reconstruir su historia a partir de grabaciones caseras, registros de archivo y el testimonio de otros artistas, vecinos, críticos y periodistas especializados. Los protagonistas, en correspondencia con su decisión de cubrirse con barbas postizas, gafas, pelucas, sombreros y capas durante sus presentaciones, no hablan ni se muestran frontalmente en este documental.

Esta actitud ha alimentado versiones descabelladas en torno a ellos. De todos modos, la producción se enfoca, sin descuidar los datos curiosos o las anécdotas, en la disrupción estética que generan. La narración necesariamente se construyó a partir de lo que otros dicen sobre la banda en cuestión. En este sentido, se conocen variados puntos de vista sobre su proyecto, sus pretensiones, sus seguidores, sus etapas creativas. La discusión de fondo es la dialéctica entre tradición y nuevas tendencias.

 

 

A lo largo de la obra se muestran presentaciones tanto en ámbitos rurales y pueblerinos como en escenarios de Europa o Buenos Aires. También cuentan con una aparición en el programa Peter Capusotto y sus videos. Lo importante en cada caso es la autenticidad de la música y la actitud franca de los integrantes de la agrupación. La película permite ver que no hay impostaciones en sus desempeños.

El film está estructurado en nueve capítulos a partir de los cuales se tocan diferentes tópicos como pueden ser los shows, las giras, la búsqueda musical, los videos, las experimentaciones con cucumelo, el impacto generado en su contexto social o el legado y las influencias que ejercen en otras agrupaciones.

Uno de los elementos notables de Encandilan luces son las observaciones visuales y discursivas en relación a la sociedad y la naturaleza que proporcionaron, de una manera muy singular, las condiciones para que surja una banda como Los síquicos litoraleños. En este sentido, podría arriesgarse una metáfora en relación a las condiciones en las que crece y se desarrolla el hongo alucinatorio mencionado en el párrafo anterior.

 

 

Lo lúdico, la libertad y el desconocimiento de las reglas (del mercado e, incluso, institucionales) son factores que parecen ineludibles en la elaboración musical y en la vida misma de los artistas retratados. Por tanto, es necesario el mismo ánimo al momento de entregarse a estas composiciones en las que se pone en riesgo la solemnidad y el peso de las costumbres. Ese encuentro puede generar las más dispares reacciones y, tal vez, sea esto la potencialidad de esta propuesta artística.

La producción cinematográfica en cuestión se encuentra en la competencia nacional del Festival Internacional de Cine de Entre Ríos (FICER) y se proyectará este jueves a las 18 en la Sala Verónica Kuttel de La Vieja Usina. La entrada es libre y gratuita.

 

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