15 de febrero de 2019

¿Un Jardín Histórico o un Parque Costero?

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TEXTO MARIANA MELHEM

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A raíz de la declaratoria Nacional del Parque Urquiza en el conjunto de parques y jardines proyectados por Carlos Thays, surgen una serie de interrogantes en la definición de sus límites, condición necesaria para identificar lo que se declare.

¿Cuál es el Parque Urquiza: el original proyectado por Thays o también incluye la ampliación del intendente (Francisco) Bertozzi?, ¿qué pasa con la Costanera Nueva y el área de Puerto Nuevo?, ¿el Thompson no es parque? ¿y el entorno del Túnel? ¿dónde ubicamos al Parque Nuevo? En todas estas componentes que nos interrogan existe una invariante que “ata” estos fragmentos: el río Paraná, sus barrancas y sus arroyos, aquel que marcó el nombre de la ciudad y que también define el espacio público.

Paraná presenta dos frentes diferenciados por su topografía y por su rol en el proceso de formación urbana: el borde oeste suroeste, cuyas características morfológicas responden a bañados y anegadizos, en contraste con la altura de la barranca y el frente noreste, fachada urbana percibida desde el río y desde la RN 168, ligado a la imagen del Parque Urquiza, asentado sobre las barrancas.

 

 

Para intentar responder dónde nace y hasta dónde se extiende el Parque se han identificado diversos momentos en su historia, las marcas del territorio y las huellas de la actividad humana, organizadas a través de una periodización, bajo el concepto de Paisaje cultural donde el soporte natural y la acción antrópica se vuelven indisolubles y definen la identidad de la ciudad en torno a un proyecto que integra el territorio y a su vez se presenta como guía para las sucesivas ampliaciones.

1. «Entre 1651 y 1653, el pueblo de Santa Fe tuvo que ser trasladado al sitio que hoy ocupa. Como consecuencia inmediata del cambio de ubicación (…), dio principio la ocupación de los campos de la costa entrerriana situados frente al nuevo pueblo, a fin de aprovechar con más comodidad los productos de dichas tierras». (PEREZ COLMAN 1930).

¿Cómo se produjo el acceso desde el río? Es posible que, aprovechando la caleta natural de la desembocadura del arroyo Antoñico, allí donde reconocemos nuestro primer embarcadero al que hoy denominamos Puerto Viejo.

 

2. En 1836 se encarga al ingeniero André el primer proyecto urbanístico que comprende el diseño del camino al Puerto -Alameda de la Federación-, la Plaza Alvear y el inicio de las obras del Templo de San Miguel.

El Puerto Viejo fue escenario de contiendas militares decisivas durante la independencia y la organización nacional; de allí la existencia de una batería fortificada en lo alto de la barranca. Organizada la Nación en la Confederación Argentina, fue la puerta de ingreso y egreso de un intenso movimiento comercial y político.

 

3. En 1883 se recupera la capitalidad provincial y se realizan obras significativas como la ejecución de edificios institucionales y los tendidos del sistema ferroviario. El espacio costero se configura con la construcción del Parque Urquiza en sus dos etapas iniciales, el Puerto de Ultramar en Bajada Grande y posteriormente el Puerto Nuevo.

Jaime Baucis, intendente entre 1892 y 1897, inicia las gestiones para conseguir, por parte de la viuda de Urquiza, la donación de las tierras conocidas como «La Batería» para la realización de un espacio público que incluyera la estatua conmemorativa del autor de la Organización Nacional. Para ello, envía una carta donde consigna:

«Me dirijo a Vd. para pedirle su valioso concurso (…) que es de gran utilidad para el complemento de la edilidad de esta ciudad.

En la terminación de Avenida Rivadavia que conduce al Puerto, existe un terreno denominado La Batería y que se encuentra situado sobre la barranca que da al río Paraná. La Avenida que empieza en Plaza Alvear donde está el templo de San Miguel, tiene su natural complemento en ese terreno, por ser el punto en que ella termina.

Tengo (…) el deseo patriótico de construir en ese terreno, una Plaza Pública que lleve el nombre del General Urquiza (…) debe perpetuarse su memoria con signos, con emblemas y con estatuas, que recuerden al vencedor de una tiranía y al que constituyó la República (…) sería un acto de justicia histórica para conmemorar allí mismo, sobre la margen del río Paraná, que él fue quien estableció su franca y libre navegación, abriendo las puertas de sus canales a la civilización y cultura de todas las naciones del mundo…».

 

 

Cumpliendo con los deseos de Baucis, el proyecto de Plaza Urquiza fue realizado por el Paisajista Carlos Thays e inaugurado en 1895. Thays desarrolla, por una parte, el diseño de un bulevar de trazado geométrico uniendo Plaza Alvear con el río y que aloja en su eje el monumento a Urquiza. Y por otra parte, un sector que incorpora las altimetrías y los cursos de agua naturales que ofrece la barranca, cuyas características responden al paisajismo romántico inglés, permitiendo que la vegetación crezca “a su antojo” sobre el territorio ondulante.

El conjunto escultórico correspondió al español Agustín Querol, quien ganó el concurso público al que se presentaron los artistas más afamados de la época. Querol fallece y es Mariano Benlluire quien completa la estatua ecuestre del coronamiento. La inauguración se realiza en diciembre de 1920.

Hacia 1890 se inaugura el Puerto de ultramar de Bajada Grande – Km «0» del Ferrocarril – y  en 1904 el Puerto Nuevo, en la desembocadura del arroyo La Santiagueña, que concentra los Talleres, la Aduana, la Prefectura y, entre otras instalaciones, la Dirección de Vías Navegables del Paraná Medio desde donde se realizan las tareas de balizamiento.

Con la intendencia de Francisco Bertozzi (década de 1930) se produce la primera extensión del Parque en el Rosedal y las Costaneras que se completa con esculturas de autor donadas por personalidades de la cultura local: La Danza de la Flecha y el Mástil (Luis Perlotti), Venus saliendo del baño copia de la obra de Antonio Canova, el Yaguareté (Emilio Sarniguet), y en 1950, la Columna al Libertador San Martín (Conrado Noli y Osvaldo Rapetti), junto a Mitre y Cervantes (Israel Hoffmann) entre otras.

Este ensanche se relaciona con el automóvil, símbolo de lujo y modernidad, donde el bulevar le da paso a la avenida. Las obras se hacen entre la Dirección Nacional de Vías Navegables, la Municipalidad y la empresa constructora C.A.P.Y.C. de José Rapinese y Emilio Latersa.

Entre 1930 y 1940 se instalan sobre la costa algunos clubes, mientras surge al oeste del arroyo Antoñico la Fábrica de Cemento Portland y, en el predio que perteneciera a la disuelta sociedad colectiva «Osinalde, Mutio e Izaguirre», la Fábrica COCERAMIC que desarrolló productos derivados de la arcilla.

 

4. Con la inauguración del Túnel Subfluvial, en diciembre de 1969, la ciudad se transforma en un destino «cercano» y construye equipamiento turístico, destacándose el Hotel Casino Mayorazgo localizado en el Parque y el Balneario Camping Thompson, sobre la costa y separado del Túnel por el arroyo Las Viejas.

En 1983 se proyecta el Anfiteatro siguiendo las depresiones naturales del terreno, en el sitio conocido como «la Boca del Tigre».

 

5. A finales del siglo XX, se producen tres hechos de interés para la ampliación del Parque.

  • Los terrenos de la ex Fábrica de Cemento Portland (cuyo cese se produce en la década de 1980) pasan a manos del Municipio para constituirse en el Parque Nuevo.
  • En 2000, se realiza el Concurso de proyectos para la Costanera Nueva, obra que se integra con la original de 1935 a través de una serie de espacios para circular y para estar, que permiten disfrutar del río desde diferentes niveles.
  • El Puerto Nuevo pasó de ser un área encerrada en sí misma y con alta obsolescencia, a un lugar de oportunidad. En 2012 el Plan Maestro proyecta integrarlo a sus barrios aledaños a partir de la demolición del murallón divisorio y la ejecución de caminos que unen El Morro con Puerto Sánchez. Una vez más, el Parque se extiende. Esta vez, el nuevo límite es el Túnel.

 

 

Paisaje Cultural como Proyecto

Paraná carece de fundación y a lo largo de su historia no ha logrado cristalizar un plan de desarrollo urbano, el Parque Urquiza es el único proyecto que continúa, se amplía, se regenera y se respeta.

La declaratoria Nacional abre un espacio de reflexión acerca de lo que significa este espacio para los habitantes. Es, sin duda, el más reconocido y aquel por el cual todos demandamos. Es el proyecto que mira e integra al Paraná, constructor de idearios e inspirador de artistas como Cesáreo Bernaldo de Quirós o Juan L. Ortiz.

Y ¿qué hacemos con los arroyos?, esas «venas» que se internan en el río pero que alojan una informalidad invisibilizada ¿Cómo los integramos? Ese es el desafío de una tarea conjunta entre hombre y naturaleza asentado en el respeto por la identidad.

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Comentarios (2)
  1. Regina dice:

    ¡Excelente!

  2. Juan Alberto Acebal dice:

    Mariana y Pablo: Fantástica nota.Precisa.Puntual. Mesurada. Con tantos detalles. Hasta con mención de Plan Maestro más reciente. En la Escuela de Canotaje organizamos la ” Cultura del Rio ( 27 y 28 de Octubre de 2018 ).Nos fué muy bien. Como recuerdo ( bellos ) nos quedo el “mosaisquismo” de P.Zaindember y su gente junto a una “sirena” muy especial de dos pintoras locales.- En la próxima ( 2da. edición de La Cultura del Rio en la Escuela de Canotaje ) estan los dos invitados y para que aporten y/o “hagan” lo que uds. crean apropiado. Un goce tremendo haber leido el detalle.Abrazos.

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