16 de octubre de 2019

Un fénix cultural

TEXTO JUAN ALMARÁ

FOTOGRAFIAS EL BIRRI COMUNICA

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El miércoles pasado a las 3:30 de la madrugada, las llamas se apoderaron del Centro Social y Cultural el Birri de la ciudad de Santa Fe. El lugar, emplazado en la ex estación de trenes Mitre ubicada en General López al 3600, es un foco de referencial cultural para toda la comunidad, y especialmente, para las barriadas del suroeste.

 

Lo que el fuego se llevo

Las pérdidas fueron totales. El fuego avanzó sobre el hall central, la Sala Popular de Teatro, los baños y la primera planta. «El problema es que ese es el nexo del espacio, por eso se ve todo afectado», afirmó Manuel Venturini en la fría tarde del jueves posterior al desastre.

Manuel forma parte de la Asociación Civil Centro Cultural y Social El Birri desde hace 10 años. Pasó por diferentes roles y actualmente integra la Escuela de Carnaval. Se trata de una serie de talleres que conforman una propuesta artística, integral y gratuita para la comunidad de los barrios San Lorenzo, Arenales, Chalet (los más cercanos al Birri) y toda la ciudad.

En un comunicado emitido horas después de que los Bomberos Zapadores controlaran el siniestro, los miembros de la Asociación Civil, estimaron las pérdidas económicas en alrededor de 4 millones de pesos. Un día más tarde, Venturini expresó que esa cifra es mucho mayor: «ese monto lo calculamos en equipamiento, pero una vez que empezamos a ver lo estructural, lo que necesitamos para volver a utilizar el lugar, nos damos cuenta que el número es pequeño. Es difícil hablar de cifras exactas, porque todavía no tenemos los resultados de las pericias y con los arquitectos pudimos ingresar de forma parcial», expresó.

Más allá de las cuantiosas mermas económicas el fuego consumió años de esfuerzo, trabajo y militancia. El hall central había sido restaurado a partir de un financiamiento ganado en un concurso del Fondo Nacional de las Artes, y la construcción y equipamiento total de la Sala Popular de Teatro, fue llevada adelante con recursos del Instituto Nacional de Teatro y del Ministerio de Innovación y Cultura de la provincia de Santa Fe.

 

 

Una lucha constante

El rol de los diferentes estamentos estatales es fundamental para la reconstrucción del espacio. El viernes, miembros de la asociación civil mantuvieron una reunión con la secretaria de Gobierno municipal, Malena Azario. Allí le solicitaron una serie de medidas al gobierno local (que posee la custodia del edificio) que incluyeron, entre otras, la actualización de los fondos y la ejecución del plan de obras de la ordenanza aprobada en el Concejo; el acceso a la Sala Popular de Teatro que no sufrió daños estructurales y un inmediato encuentro de la Mesa de Gestión Conjunta.

A su vez, la ministra de Innovación y Cultura provincial, María de los Ángeles González, recibió a los integrantes del Birri y manifestó su compromiso con las tareas de reconstrucción del espacio.

La relación del Birri con la actual gestión municipal de José Corral no ha sido fácil. El 15 de febrero de 2013, tras argumentar problemas de convivencia con los vecinos y el deterioro del edificio, el municipio junto a la policía provincial encabezó un intento de desalojo de las instalaciones. Tras un conflicto que se extendió por meses y que incluyó movilizaciones públicas y una denuncia penal contra Corral, en noviembre de ese año se firmó un acuerdo entre ambas partes. El convenio de comodato que se extiende hasta 2025, establece horarios de funcionamiento, define el tipo de actividades que pueden realizarse en el Birri e instaura la división de los espacios (durante varios años funcionó en el ala este de la ex estación el Centro de Distrito Suroeste). El contrato también definió la conformación de una Mesa de Gestión Conjunta, con el objetivo de concretar reuniones entre los interesados y avanzar en la ejecución de obras para la puesta en valor del espacio.

Venturini comentó que luego del siniestro, la Municipalidad les cedió el ala este para que puedan continuar llevando a cabo el cronograma de actividades del centro cultural. En ese sentido, Manuel reconoce que «más allá que usemos la calle y el espacio público como siempre lo hemos hecho, es importante tener un lugar a resguardo. Desde el municipio se nos abrió el lugar, pero las conversaciones recién empiezan y son parte fundamental para la reconstrucción».

Realizando un análisis del funcionamiento de la Mesa de Gestión Conjunta, Venturini reflexiona: «tuvo idas y venidas, que tienen que ver con los tiempos y las formas del Estado. Se planificaron muchísimas obras de las que se hicieron algunas, como la reparación del balcón, la renovación de la instalación eléctrica y la reposición de las ventanas. Fue un proceso lento, y no abarcó todo el programa de trabajo. Por ahí no funciona con la fluidez que hubiéramos querido, pero tiene que ver con la originalidad de estas propuestas. El Estado no está acostumbrado a construir junto con las asociaciones civiles. Si bien la experiencia no es perfecta, seguimos creyendo en eso. Sea cual sea el color político del gobierno, es importante que tenga una relación directa con las asociaciones, que son las que día a día transitan el lugar».

 

 

Desde el ojo del maestro

En 1960, el reconocido cineasta Fernando Birri utilizó como escenario para la filmación de su mediometraje Tire Dié a los andenes de la ex estación Mitre. El trabajo retrata la realidad de los niños marginados de ese sector de la ciudad, que diariamente perseguían al tren al grito de «tire dié», pidiendo de esa forma monedas de diez centavos a los pasajeros.

En la década del 90’, Birri, que falleció en 2017 y vivió en Cuba e Italia entre otros países, regresó a Santa Fe con el objetivo de crear una fundación artística en el edificio de la ex estación. Si bien el proyecto no prosperó y Birri volvió a Europa, algunos artistas continuaron sosteniendo el espacio. En 2007 se creó la Asociación Civil Centro Cultural y Social El Birri. Aceitada a través de una marcada tradición asamblearia, esa es la forma actual de funcionamiento que sostiene el lugar.

Desde entonces, decenas de jóvenes artistas y profesionales santafesinos, se fueron sumando al espacio. Cada uno, desde su experiencia personal, realiza su aporte para enriquecer las propuestas que allí se brindan, y que tienen como principales destinatarios a los 400 niños y jóvenes que asisten a los talleres de fotografía, teatro, carnaval, artes circenses y aéreas y presencian las obras de teatro a la gorra, ciclos de cine y recitales.  Venturini recuerda que «Fernando nos apadrinó y se puso contento con lo que se convirtió el lugar, que él no pudo sostener. Desde ese momento hacemos un hincapié muy fuerte en la infancia, la juventud y el arte popular».

 

Carnaval toda la vida

El explosivo frenesí de las máscaras, los disfraces y los muñecos que envuelven el denso aire del verano santafesino, fue la clave para que el Birri lograra insertarse de lleno en los humildes barrios del suroeste santafesino. Mirando hacia atrás, Manuel analiza que «el centro cultural, previo a la conformación de la asociación civil, tenía una mirada más under, alejada de la comunidad. Pero el carnaval fue una actividad que siempre hizo que el barrio entre al Birri, que la calle se ocupe. Los meses de preparación de la comparsa, la gente entraba y salía, se sentía como en su casa.  Es ese espíritu de carnaval en que las jerarquías y los prejuicios se esconden. Por eso decidimos que queríamos hacer la Escuela de Carnaval durante todo el año. Fue la puerta de entrada al barrio, que siempre sabe cómo carnavalear y se adueña del arte, es protagonista. Ahí se sintió que El Birri era un lugar para carnavalear, en sentido amplio, porque no significa que todas las actividades estén relacionadas con esa fiesta, pero el espíritu lo atraviesa todo. Se generó la confianza, el sentido del barrio cercano y lejano, porque si bien San Lorenzo, Chalet y Arenales son los principales habitantes del lugar, toda la comunidad santafesina lo vive».

 

 

Empezar desde cero

Así como la potencia de la autogestión los llevó a levantar un enclave urbano histórico que se encontraba abandonado, ahora deberá impulsarlos para erigirse desde las cenizas. Con múltiples actividades en mente para encarar la reconstrucción, que van de bingos a festivales, los birrianos ya miran hacia adelante y planifican lo que vendrá.

Al respecto, Manuel aseveró que «la organización se ve golpeada, pero inmediatamente cambiamos el chip, y pensamos en cómo salir adelante. Si bien en el desarrollo normal del centro cultural tenemos una asamblea al mes, el día posterior al incendio rápidamente organizamos un encuentro a las 9 de la mañana. Se desarmaron las comisiones y las reestructuramos para esta nueva etapa. Sabemos de eso, y rápidamente nos pusimos en ronda, intercambiamos ideas y empezamos a darle forma. El golpe del fuego se convirtió en un calor para seguir adelante», finaliza.

Para colaboraciones monetarias para la reconstrucción de El Birri.

Cuenta de BANCO NACION
CBU: 0110491640049185383876
ASOC CIVIL CTRO CULTURAL SOC EL BIRRI
Cuenta Nro: 4918538387

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