15 de diciembre de 2019

Sensibilidad post-viaje

TEXTO IMANOL HAMMURABI RODRÍGUEZ MAC LEAN

FOTOGRAFÍAS AZUL DOMÉ

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Imaginemos que todos los lapachos de Paraná empiezan a crecer, se vuelven gigantes de modo que una foto aérea solo mostraría un monte rosado. O pensemos las casas como parvas gigantes de flores de estos árboles, como hojas juntadas en el otoño. Estas son algunas de las imágenes que nos regalan los pibes de Cierren Todas las Puertas.

 

 

Cierren… se fundó en 2017, pero el grueso de sus recitales fueron el año pasado. Tocaron en distintos boliches y centros culturales de Paraná. En sus recitales el público trataba de cantar lo mejor que podía letras aún desconocidas para la mayoría de los asistentes. Rápidamente se podía tener esta idea: «Hablan sobre lo que les pasa: tomar en el parque, hacer pogo, todo muy cotidiano». Aunque así es el indie, no muy trascendental, algo empieza a hacer ruido en esas letras: ¿Qué tiene de cotidiano California? ¿Qué es esa duda sobre ser o no de un lugar? ¿Lapachos? ¿Desde cuándo los pibes se juntan a tomar y hablar de lapachos? ¿No es acaso una metáfora increíble la de lapachos cubriéndolo todo? ¿Se pueden superponer dos ciudades? ¿Qué tiene esa poética del indie?

Esta maraña de preguntas solo pudo desenredarse un poco con la llegada de California, el EP de Cierren… Ahí el amplio repertorio que se escuchaba en los recitales se recorta para dar paso a una elección. ¿Qué canciones fueron tomadas? Los Lapachos, California y Cierren todas las puertas.

 

 

Escuchar este disco tirado en la cama, siempre hará resonar estas sabias palabras de un maestro pizzero de la ciudad: «No fue necesario viajar a Italia para mejorar mi técnica, el secreto en realidad siempre estuvo acá». El punto ciego en esa afirmación es muy fácil y la resuelve Cierren… en su segunda canción: «California nunca fue un lugar. California siempre estuvo acá». Es el viaje lo que hace a la aparición del secreto, como el viajero de Jorge Luis Borges que encuentra oro en sueños debajo de la palmera de su patio. Por eso no es lo mismo multiplicar y luego dividir algo por un mismo número, siempre hay operaciones que parecen invisibles.

Si California es el viaje y el regreso, Los Lapachos son la evidencia de otra sensibilidad que podríamos llamar post-viaje. Con esta, los arboles floridos van cubriéndolo todo como jamás antes lo hicieron y se puede percibir ese contraste. La afirmación de decir que el viajero es de otro lugar deja de entenderse y entra en un sinsentido: «No entiendo por qué le dicen ser de otro lugar». Lapacho figura, lapacho entrerriano, lapacho Paraná, lapacho primavera. Los Lapachos de California. «Se fue de esta ciudad y ahora es de otro lugar»: la pregunta a la que llevan estos simples versos son: ¿De dónde somos después de un viaje que nos cambia la vida? Este movimiento da como resultado una banda nueva que se traduce en la última canción del EP que es la que lleva el nombre de la misma. Una banda como resultado de un saber-hacer con una experiencia: «Todos saben por qué, pero nadie va a hablar», sentencia la última canción.

 

 

Siguiendo la experiencia de viaje de Cierren… se puede llevar más allá esta lógica: ¿y si la efervescencia actual del indie nacional sirve como viaje? El movimiento que se produce en el país muestra la organización de distintos músicos jóvenes creando una correntada musical en la que navegan a nivel nacional e internacional. Buenos Aires, Mendoza: El indie estaba allá nomas. Pero si hacemos como dice Bob Dylan, Bringing it all back home ¿El indie no habrá estado siempre acá? ¿No deberíamos empezar a escuchar a los integrantes de Cierren… como ellos empezaron a ver a Los Lapachos? Un EP como pasaje gratis para viajar a cualquier lado que, por los tiempos que corren, se vuelve un imperativo por la necesidad de un cambio de sensibilidad.

El camino queda abierto para que algún versado, que sepa tocar el piano, se explaye aún más sobre la faceta musical de Cierren… Aunque no se puede dejar de lado la potencia de los cuerpos en el escenario que provocan los pibes. Ya sea el potente bajo de Nicolas Gaggion, los solos de Martin Ojeda, la voz de Kenneth Jones o la cadencia de Lautaro Gonzalez, algo se produce que no se puede dejar de corear, de golpear, de moverse en lo tight de la banda. Cuatro jóvenes que enlazan sus instrumentos, como órganos haciendo funcionar al cuerpo, creando ritmo, algo de vida.

Cierren Todas las Puertas son: Kenneth Johns y Martin Ojeda en guitarras, Lautaro González en batería y Nicolas Gaggi Gaggion en bajo.

El EP de Cierren las puertas, California está disponible en Spotify y en Youtube.

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Comentarios (1)
  1. Nicolas dice:

    Leer a Imanol es como viajar. Y decir, pucha, yo ya escuché esta banda. Aunque nunca lo hubiéramos hecho. Pero esos acordes que resuenan profundo de entrada nomas son como unos versos quites estuvieron siempre ahí, parafraseando a Imanol. Muchas gracias por escribir!

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